Luis del Fraile (Veka): «La sostenibilidad redefinirá el sector del cerramiento»

Luis del Fraile analiza el momento del sector del cerramiento, marcado por eficiencia energética, economía circular y transformación industrial.
Luis del Fraile, director general de Veka Ibérica Luis del Fraile, director general de Veka Ibérica
Luis del Fraile, director general de Veka Ibérica :: Veka

El sector del cerramiento atraviesa un momento de cambio marcado por la sostenibilidad, la industrialización y las nuevas exigencias regulatorias.

Luis del Fraile, director general de VEKA Iberia, analiza los retos y oportunidades que marcarán el futuro de esta industria.

TOFF.- Desde la posición de un actor industrial relevante, ¿en qué punto diría que se encuentra hoy el sector del cerramiento en España en términos de madurez y transformación?

LF.- En España el sector del cerramiento está en plena fase de transformación; aunque ya lleva años concentrándose e industrializándose, todavía está muy atomizado. Actualmente conviven empresas industriales bien estructuradas con mucha pyme tradicional no suficientemente profesionalizada.

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Durante los próximos años la transformación del sector se verá impulsada por los mayores requerimientos en materia de eficiencia energética, la automatización y transformación digital, las nuevas regulaciones (CTE, seguridad…) y las mayores exigencias procedentes del consumidor.

TOFF.- La sostenibilidad se ha convertido en un eje central del discurso del sector. ¿Qué significa realmente liderar en sostenibilidad desde una empresa industrial como VEKA?

LF.- Para ser líder del sector en sostenibilidad hay que demostrarlo con hechos, pasar del discurso a la estrategia e integrar la sostenibilidad dentro de la cultura de la empresa. Supone una gran responsabilidad, ya que muestras el camino a otros actores del mercado.

En VEKA estamos firmemente comprometidos con la sostenibilidad, tanto económica, como social y medioambientalmente. El Grupo VEKA es pionero en economía circular, y uno de nuestros objetivos estratégicos es tener una cadena de valor neutra para el clima a más tardar en 2045, es decir, cinco años antes de la fecha acordada en el Pacto Verde Europeo.

Comité de dirección de la empresa :: VEKA

TOFF.- ¿Cuáles han sido las decisiones clave que han permitido a VEKA avanzar en sostenibilidad más allá del cumplimiento normativo?

LF.- La sostenibilidad es algo que llevamos en nuestro ADN y que va mucho más allá del mero cumplimiento normativo.

El Grupo VEKA integra la sostenibilidad como un eje real de decisión, teniéndola en cuenta en el diseño de sus productos, la elección de materiales, sus procesos industriales y en la relación con empleados, clientes y proveedores.

En 1993 instalamos en Alemania la mayor planta de reciclaje de ventanas de PVC existente en Europa y posteriormente abrimos otras dos plantas en Francia y Reino Unido. Cuando otras empresas están empezando a pensar en qué hacer al respecto, nosotros llevamos más de 30 años reciclando.

En 2025, más del 40% del compuesto de PVC utilizado en la fabricación de nuestros perfiles en la planta de Burgos es reciclado, lo que reduce el uso de materiales vírgenes y disminuye el impacto medioambiental.

Además, disponemos de una instalación fotovoltaica de 10.000 m² con más de 1.000 paneles solares, y formamos parte de asociaciones como «Green Building Council».

TOFF.- El reciclaje y la economía circular del PVC son temas críticos. ¿Qué barreras reales ha tenido que superar la industria para que esto sea una realidad?

LF.- El reciclaje y la economía circular requieren de una inversión inicial que no todas las empresas están en disposición de acometer. Por otra parte, reciclar supone un importante reto tecnológico.

Asimismo, la concienciación y la confianza de fabricantes y consumidores en la calidad de los materiales reciclados requiere de tiempo. Muchas veces los clientes piensan que al tratarse de material reciclado su precio debe ser menor, cuando en realidad esto no es así.

Imagen durante un momento del proceso :: VEKA

TOFF.- VEKA apostó desde hace años por desarrollar un núcleo industrial fuera de Madrid. ¿Qué criterios estratégicos pesaron más en esa decisión: industria, talento, logística, arraigo territorial?

LF.- VEKA empezó a operar en España en 1984, tras la adquisición de una empresa ubicada en Burgos, convirtiéndose en la primera filial del Grupo fuera de Alemania.

Esa es la razón por la que la empresa está ubicada en esta ciudad. Burgos es un importante polo industrial y tiene una ubicación estratégica, con una excelente conexión con Madrid, País Vasco, Francia y Portugal. Además, nos ofrece personal con talento y comprometido.

TOFF.- ¿Qué ventajas competitivas aporta hoy esa descentralización frente a modelos más concentrados en grandes capitales?

LF.- En Burgos tenemos acceso a talento local cualificado que no quiere o no puede desplazarse a grandes ciudades. La vinculación de nuestros empleados con la empresa y el territorio es algo que valoramos muy positivamente.

Para nosotros, la estabilidad del equipo es una ventaja estratégica. Por otra parte, ayudamos a fijar territorio en una Comunidad Autónoma tan despoblada como es Castilla y León.

TOFF.- Desde su experiencia, ¿qué papel deben asumir las empresas tractoras para elevar los estándares del sector en sostenibilidad y calidad?

LF.- Los líderes del sector debemos dar ejemplo y mostrar el camino al resto de empresas. Compartir conocimiento con nuestros partners permite elevar el nivel de toda la cadena. En VEKA siempre hemos apostado por la calidad y la sostenibilidad, y hemos demostrado que se puede ser competitivo y rentable apostando por altos estándares.

TOFF.- ¿Cree que el sector avanza de forma homogénea en sostenibilidad o se está produciendo una brecha clara entre quienes lideran y quienes siguen?

LF.- El avance no es homogéneo. Se está produciendo una brecha entre las empresas que han integrado la sostenibilidad dentro de su estrategia y las que la abordan sólo como respuesta normativa o comercial.

Las primeras invierten y planifican a largo plazo, entienden la sostenibilidad como ventaja competitiva, mientras que las segundas solo reaccionan, hacen lo mínimo necesario para cumplir con la legislación y corren el riesgo de quedarse fuera del mercado en pocos años debido a las cada vez mayores exigencias en este ámbito.

TOFF.- ¿Cómo influyen las decisiones industriales de largo plazo —ubicación, inversión, capacidad productiva— en la credibilidad de un discurso sostenible?

LF.- Influyen de manera decisiva. La sostenibilidad no se demuestra con mensajes, sino con decisiones: inversiones, diseño de productos, elección de materiales, procesos industriales, reducción de emisiones, condiciones de trabajo justas, seguridad, igualdad, desarrollo del talento y contribución positiva a la comunidad.

El Grupo VEKA apuesta por la creación de valor a través de inversiones a largo plazo en las comunidades en las que opera. Los beneficios obtenidos en nuestras actividades se reinvierten para asegurar la sostenibilidad del negocio, y nuestros esfuerzos se centran en la satisfacción de los clientes, el desarrollo de nuestros empleados y el cuidado del medioambiente.

Nuestras inversiones para el aumento de capacidad de los centros productivos, en automatización y transformación digital, plantas de reciclaje, instalaciones fotovoltaicas, etc., dan fe de nuestro compromiso por la sostenibilidad del negocio a largo plazo.

TOFF.- Mirando al futuro, ¿qué cambios estructurales deberían producirse para que el sector sea realmente sostenible y competitivo a largo plazo?

LF.- El sector va a estar cada vez más exigido por la eficiencia energética, la trazabilidad de materiales y la experiencia del usuario (confort térmico y acústico e integración con domótica).

Tenemos que anticiparnos a las nuevas normativas nacionales y europeas en materia medioambiental y de ahorro energético, adaptando nuestras soluciones a un mercado cada vez más digital, exigente y personalizado, desarrollando productos y servicios que aporten valor. Por otra parte, el sector debe continuar con el proceso de industrialización ya iniciado.

La automatización de la fabricación, la economía circular, la transformación digital y la construcción industrializada serán claves para la competitividad en los próximos años. Actualmente, el gran cuello de botella es la falta de instaladores y mano de obra cualificada, lo que en gran medida está frenando un crecimiento que podría ser mucho mayor.

Creo que la clave está en conseguir hacer atractivo el sector para la gente joven, de manera que podamos incorporar más perfiles técnicos y digitales. En este sentido, se debería apostar por una formación dual específica para el sector.

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