2019 fue el año en el que España registró un récord en turistas extranjeros – 87,7 millones, según el INE. Sin embargo, 2020 será seguramente la entrada más baja de turistas de toda la historia española. Aunque algunos como la presidenta de Baleares, Francina Armengol, hacen todo lo posible para equilibrar sanidad y economía: “Vamos a llevar a cabo en junio un programa piloto con Tui para establecer protocolos que nos permitan el turismo en estos días sin poner en peligro a nuestros habitantes”, dice en un encuentro virtual con el Circulo de Corresponsales en Madrid. Si no, las Baleares tendrán que temer un decrecimiento de su PIB este año hasta un 30%: “No queremos pensar lo que esto supondría a nivel social para nuestras islas”, dice Armgengol. La situación de Tui, el operador de viajes más grande del mundo, es similar. La empresa, en parte rescatada ya por el estado alemán, teme la bancarrota si no puede ingresar algo de dinero este año, como ha advertido su CEO Fritz Joussen en varias ocasiones. Para ellos España es el mercado más importante.
Sin embargo, hay mucha competencia por captar al turista alemán, el cual es el que más viaja fuera y más gasta. El número de infectados en el país de destino jugará sin duda un papel decisivo. En este contexto la situación de partida de España es muy diferente a la de Grecia donde se abrirá un mes más tarde la temporada para aceptar turistas extranjeros. Será a partir del 1 de julio de 2020, siempre que el curso de la pandemia se desarrolle de acuerdo con los planes, dijo su primer ministro Kyriakos Mitsotakis. La situación de los casi 11 millones de griegos a nivel económico sigue siendo muy seria, mientras España se había recuperado mejor del rescate parcial de su economía en 2011/2012. Hoy es más diversa y orientada a la exportación, aunque el turismo sigue siendo su principal motor. Este verano Grecia tiene sin duda una ventaja grande: el país y sus muchas islas han tenido pocos casos de Covid-19. Explicando cómo el país logró manejar la pandemia adecuadamente, Mitsotakis dijo que Grecia iba dos semanas por delante de la mayoría de los países europeos: «mientras mejor se maneje la crisis de salud, más rápido se recuperará la economía», subrayó.
Grecia tiene ventaja pero juega con cautela
Hasta el momento, Grecia solamente tiene alrededor de 3.000 casos confirmados de coronavirus y 162 muertos, según los datos de la Universidad Johns Hopkins. A pesar de la presión migratoria y los problemas en la frontera con Turquía ha sabido limitar su expansión según las cifras oficiales. Por todo ello, el país ha entrado en la tercera fase de desconfinamiento levantando las restricciones en el interior del país, la apertura de las grandes superficies comerciales y sitios arqueológicos. Pero en Grecia, igual que en Portugal, donde el Gobierno quiere normalizar rápidamente la situación del turismo, hay miedo a que los extranjeros puedan importar la pandemia. En consecuencia, el país restringe todavía su entrada y será muy estricto con los protocolos. Pero claro está que el país no tiene tanto intercambio con el mundo como pueden tener España o Italia, lo que explica también en parte la cifra tan baja de infectados.