Nvidia volvió a superar las previsiones del mercado con unos ingresos trimestrales de 81.620 millones de dólares, por encima de los 78.860 millones esperados por los analistas. El beneficio por acción alcanzó los 1,87 dólares, también por encima del consenso de Wall Street.
La compañía mantiene así su posición como uno de los grandes termómetros de la inteligencia artificial (IA). Su evolución ya no se interpreta solo como el resultado de un fabricante de chips, sino como una señal sobre el ritmo real de inversión en centros de datos, modelos avanzados y nueva infraestructura tecnológica.
«La construcción de fábricas de IA, la mayor expansión de infraestructuras de la historia de la humanidad, se está acelerando a una velocidad extraordinaria», señaló Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia.
Centros de datos al mando
El negocio de centros de datos volvió a concentrar el grueso del crecimiento. Esta división alcanzó 75.200 millones de dólares, con un incremento interanual del 92%, impulsada por la demanda de grandes tecnológicas, proveedores de nube y empresas que están ampliando su capacidad para entrenar y ejecutar modelos de IA.
El dato confirma que Nvidia sigue capturando una parte esencial del gasto en infraestructura de IA. Las grandes compañías tecnológicas prevén invertir alrededor de 750.000 millones de dólares este año en este ámbito, con los chips y sistemas para centros de datos como una de las partidas centrales.
Pese a la competencia de grupos como Amazon o Google en el desarrollo de sus propios chips, Nvidia conserva una posición dominante en el mercado. Su ventaja no se limita a las GPU: la compañía vende también software, redes y sistemas completos para acelerar cargas de trabajo de IA.
China sigue fuera de la ecuación
El crecimiento llega con una incógnita relevante: China. Nvidia no está incluyendo ingresos de computación para centros de datos procedentes del país en sus previsiones, pese a que Estados Unidos ha permitido determinadas ventas bajo condiciones específicas.
«No hemos registrado ingresos relacionados con envíos a China», explicó Colette Kress, directora financiera de Nvidia, que añadió que la compañía sigue pendiente de las autorizaciones regulatorias y de importación en el país asiático.
La compañía también está ampliando su presencia en el sudeste asiático. Singapur anunció un nuevo centro de investigación de Nvidia orientado a mejorar la eficiencia de la infraestructura de IA, una pieza más dentro de su despliegue internacional.
Vera Rubin marca el siguiente ciclo
Nvidia prepara además el lanzamiento de Vera Rubin, su nueva plataforma de IA prevista para la segunda mitad de 2026. La compañía la presenta como un salto generacional para la infraestructura de IA, con una demanda que ya anticipa restricciones de suministro.
«Tengo la sensación de que tendremos limitaciones de suministro durante toda la vida de Vera Rubin», afirmó Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, durante la presentación de resultados.
La lectura para el sector es clara: Nvidia sigue en el centro de la carrera por la computación avanzada. Sus resultados refuerzan la idea de que el ciclo de inversión en IA todavía tiene recorrido, aunque dependerá de la capacidad de suministro, la regulación en China y el ritmo de gasto de las grandes tecnológicas.
