OBA Space: el cañón magnético que revolucionará el espacio

Esta joven firma española diseña un lanzador electromagnético orbital para abaratar los viajes más allá de la Tierra.

OBA Space: el cañón magnético que revolucionará el espacio

Esta joven firma española diseña un lanzador electromagnético orbital para abaratar los viajes más allá de la Tierra.
Carlos Martín

Mandar mercancía al espacio profundo tiene un problema de base: el peso. Para llevar cualquier cosa lejos de la Tierra hace falta cargar con enormes tanques de combustible químico. Al final, el propio viaje encarece la factura hasta niveles que frenan en seco la innovación comercial en el sector aeroespacial.

Para romper este atasco logístico nace OBA Space. Esta jovencísima tecnológica española se ha propuesto desterrar a los cohetes tradicionales para los viajes largos. Su receta se basa en construir un lanzador electromagnético orbital, una especie de cañón magnético que dispara las cargas directamente aprovechando las ventajas del vacío.

De la órbita baja a la Luna

La idea encaja como un guante con la industria actual. Un cohete comercial sube primero la mercancía a la órbita terrestre baja. Una vez allí, el sistema diseñado por esta empresa atrapa el contenedor y utiliza campos magnéticos avanzados para acelerar los pequeños satélites hasta enviarlos a rutas mucho más lejanas.

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Este enfoque cien por cien eléctrico y reutilizable promete recortar los costes operativos entre tres y cinco veces. Pero además sirve como servicio de limpieza. La misma infraestructura puede usarse para atrapar satélites obsoletos y forzar su caída controlada, ayudando a despejar de basura espacial nuestras congestionadas órbitas.

Rumbo al primer test real

El artífice de este proyecto fundado a principios de 2024 es el ingeniero y emprendedor Carlos Martín. Su visión de una logística más sostenible ya ha pasado el primer gran filtro institucional. La Agencia Espacial Europea ha seleccionado su demostrador técnico, bautizado como «OBA Faraday», para impulsarlo en su centro de incubación andaluz ESA BIC.

Este pequeño banco de pruebas magnético también ha conseguido hueco en el programa Spark de la ilicitana PLD Space, lo que le asegura un futuro billete para volar en el cohete Miura. Para convertir todos estos planos en hardware real, la compañía busca ahora cerrar una ronda de inversión presemilla que acelere la llegada de esta nueva era del transporte espacial.