OpenAI niega tajante el robo de secretos comerciales a Apple

El creador de ChatGPT acusa al fabricante del iPhone de lanzar una demanda infundada para frenar su masiva fuga de trabajadores.
Sam Altman, CEO de OpenAI Sam Altman, CEO de OpenAI
Sam Altman, CEO de OpenAI :: Shutterstock

El laboratorio de inteligencia artificial ha desmontado las acusaciones en los tribunales asegurando que no existe ni una sola prueba de sustracción ilegal, señalando los caóticos protocolos de seguridad de la marca corporativa como los verdaderos culpables. A través de un contundente escrito presentado en California, han calificado todo este conflicto como un auténtico «desastre provocado por la propia Apple».

Esta batalla legal estalló el pasado mes de julio. El gigante de Cupertino demandó a OpenAI y a dos de sus exempleados, Tang Tan y Chang Liu, acusándolos de ejecutar un robo de secretos comerciales ligados a la cadena de suministro y al diseño de hardware para acelerar la creación de los futuros dispositivos físicos de ChatGPT.

Fuga masiva hacia la startup

Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, sostiene que el único objetivo de esta agresiva maniobra judicial es intentar frenar a un futuro competidor e intimidar a los trabajadores que quieran cambiar de empresa. Las cifras del trasvase son claras: la innovadora firma ya ha fichado a unos 400 profesionales procedentes de Apple para impulsar su nueva división de hardware.

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La compañía tecnológica recuerda en su escrito que la legislación laboral de California permite a los empleados moverse libremente entre empresas rivales. Este fuerte choque dinamita por completo la histórica alianza que ambas corporaciones firmaron hace apenas dos años para integrar el popular chatbot y mejorar el posicionamiento de Apple en el ecosistema de la inteligencia artificial.

El caos de iCloud y los despidos

En su demanda original, Apple argumentó que estas contrataciones eran una estrategia deliberada para aprender los secretos íntimos de su principal competidor. Además, la firma aseguró que los ingenieros investigados habían accedido de forma completamente irregular a numerosos archivos internos varias semanas después de haber abandonado definitivamente sus oficinas.

OpenAI ha desarmado esta acusación exponiendo las caóticas políticas de gestión del gigante tecnológico. Según detallan en la corte, Apple fomenta activamente que su plantilla utilice cuentas personales de iCloud para almacenar documentos corporativos, lo que hace prácticamente imposible separar la información privada de la profesional en el momento del adiós.

Ayuda a excompañeros y material devuelto

El documento detalla que los polémicos protocolos de despido de la compañía, que obligan a escoltar inmediatamente a los trabajadores fuera del edificio, no dejan tiempo material para devolver equipos ni transferir archivos. Chang Liu defendió que si accedió a ciertos documentos tras su marcha fue única y exclusivamente porque sus antiguos compañeros de Apple le pedían ayuda para encontrar material clave.

Por su parte, Tang Tan, que dedicó 24 años de su carrera a Apple, aseguró haber devuelto todos los prototipos intactos y conservar solo listas de salida de empleados totalmente genéricas y no confidenciales. Desde OpenAI rematan el escrito asegurando que los ingenieros tienen todo el derecho a abandonar una corporación que «ha luchado por adoptar la IA» para irse a una entidad que construye productos revolucionarios.

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