El fin de ciclo económico añadido a las tensiones comerciales renacidas entre China y Estados Unidos está provocando que los inversores comiencen a mirar a otros activos menos volátiles que las bolsas para enfrentarse a lo que puede venir. Uno de esos activos se encuentra en los bonos soberanos y en la inversión en deuda en general. Sin embargo, la renta fija tampoco ofrece un gran abanico de oportunidades y menos aún en Europa, donde la mayoría de los bonos ofrecen menos del 1% de rentabilidad.
“Creo que pasará bastante tiempo para que los bonos soberanos europeos resulten atractivos”, recalca el analista Eugenio Díaz Laborda. Para encontrar rentabilidades positivas “tenemos que irnos a la parte larga de la curva, pero aun así son rentabilidades anormalmente bajas, fruto de las inyecciones de liquidez. Quizá dentro de unos años, con unos tipos de interés normales, los bonos gubernamentales puedan resultar atractivos, pero ahora mismo solo vemos riesgo en ellos”.
Parece que en Europa las únicas oportunidades podrían estar en aquellos países emergentes y que no tengan el euro como moneda para salvar el efecto que las políticas del Banco Central Europeo han tenido en estos activos. Aunque, algunos analistas también señalan los bonos italianos como una oportunidad a tener en cuenta.
¿Y Estados Unidos?
Si se seleccionan tres activos refugio por excelencia esos son: el oro, los bonos estadounidenses y los bonos alemanes. Sin embargo, para el inversor en dólar el Treasury es una buena opción, pero no lo es para el inversor en euros “estos bonos son la mejor opción para un inversor en dólar, no lo son para el inversor en euros, ya que la cobertura de la divisa, hace desaparecer la rentabilidad de la misma”, añade el experto Antonio Aspas.