Los expertos consideran clave una mayor acción para generar conciencia del problema de la pirámide poblacional y de un sistema que, pese a las múltiples reformas, sigue sin garantizar el futuro de los jubilados. Los datos de 2014 demuestran que las pensiones privadas siguen sin ser la principal opción de los ahorradores españoles. Es cierto que los volúmenes han crecido. Según cifras de Inverco, se situó en 99.429 millones de euros, lo que supone un incremento de 6.698 millones respecto al año anterior. Pero el número de cuentas de partícipes ha disminuido de 9,99 millones en 2013 a 9,94 en 2014 hasta los ocho millones y medio de partícipes.
Desde el sector tienen claro que la famosa carta del Gobierno a los ciudadanos podría haber hecho que estas cifras fueran mucho mejores en la recta final del año. Frente a los continuos retrasos, la esperanza por esta medida queda ya muy lejos en el tiempo.
"La carta ni está, ni se la espera", explicaba el presidente de Inverco, Mariano Rabadán, durante la presentación de perspectivas para 2015 de la entidad. "Es una pena, porque cuanta más información esté disponible para el trabajador a la hora de tomar decisiones sobre su jubilación, será mejor para él", aseguraba.
En el mismo sentido se pronunciaba Lázaro de Lázaro, de Santander AM y presidente de la Agrupación de Planes de Pensiones de Inverco. Además de la inexistencia de la carta, el experto también criticó la última reforma fiscal, con el recorte en las aportaciones de 10.000 euros (12.500 para los mayores de 50 años) hasta los 8.000 euros actuales.
Próximos retos