La Fundación Naturgy presenta, por noveno año consecutivo, la edición Energy Prospectives. Una jornada en la que se vuelve a hacer referencia a la importancia de las decisiones políticas en la energía. Los problemas que aborda la energía alcanzan al global de la sociedad, especialmente ahora, que necesita de la intervención de los poderes públicos y regulatorios, además de las empresas dedicadas al mundo de la energía.
Es por ello, que en esta edición se ha contado con la visión experta de grandes representantes de nuestro país en los campos de la política y la energía. Dos ponentes de la talla de Álvaro Nadal, ex ministro de Energía y actual consejero económico y comercial jefe en la Oficina Económica y Comercial de España en Londres, y Jordi Sevilla, ex ministro de AAPP y consultor económico en LLYC. Un interesante debate sobre pasado, presente y el futuro de la energía en la sociedad, con todos los campos que abarca y, llegando a la conclusión de que, debido al momento de continuas adversidades que se están viviendo globalmente, la transición energética es más política que nunca.
El debate sobre la transición energética, liderado por Juan Luis López Cardenete (IESE), ha estado marcado por la invasión rusa a Ucrania, se ha dejado claro que, aunque en todo momento política y energía han ido de la mano, la dramática actualidad ha supuesto el motor que lo ha impulsado enormemente.
Tras un flamante repaso histórico energético, para Álvaro Nadal resulta sumamente importante saber de dónde venimos en lo referente a la tecnología, para saber a dónde queremos llegar. Asegurando que estamos inmersos en la Tercera Revolución industrial, aunque aclara que, desde la primera, se debería hacer más referencia a revoluciones tecnológicas. No se trata de producir más energía, sino de producirla mejor sacando provecho a la sofisticada tecnología con la que hoy se cuenta pues que la energía, como se conoce hoy en día, es un recurso escaso, que se irá agotando y encareciendo cada vez más.
Nadal lo expresa perfectamente cuando habla de que, cuando más avanzados estamos en esta revolución energética y tecnológica, llegando a alcanzar un nivel de vida impensable hace tan solo tres generaciones, es cuando nos hemos percatado de lo perjudiciales que son para el planeta la utilización de los combustibles fósiles no renovables. Esta sociedad de consumo no es viable a largo plazo, porque tiene efectos muy negativos contra el conjunto del clima.