Intenciones de inversión que se extraen del octavo Global Sovereign Asset Management Study llevado a cabo por Invesco, elaborado a partir de las opiniones de 139 directores y responsables de inversión y jefes de estrategia de 83 fondos soberanos y 56 bancos centrales, que tienen bajo gestión 19 billones de dólares en activos.
En concreto, más allá de fijarse en la renta variable, el 43% de ellos tiene previsto aumentar su exposición a deuda, el mismo porcentaje que también espera subir asignación a capital riesgo e infraestructuras, frente a un 38% que afirma estar interesado en elevarla en inmobiliario.
El estudio también constata que estos inversores han visto una gran oportunidad compradora en esta crisis, dado su horizonte temporal de inversión a largo plazo. Eso y que estaban mejor preparados para afrontar los vaivenes propiciados por la irrupción del Covid-19, ya que habían aprendido de la crisis financiera de 2008 y, además, contaban con una exposición a bolsa que se situaba en su nivel más bajo desde 2013, dado que estaban cautos ante el temor a un final de ciclo. Tal es así que incluso a día de hoy, entre los fondos soberanos solo un 22% tiene intención de elevar peso en bolsa a 12 meses vista y lo harán con cautela.
Infraestructuras y oro
El estudio llevado a cabo por Invesco apunta a que las inversiones en infraestructuras les parecen caras a muchos inversores soberanos “debido a la abundancia de capital a la caza de relativamente pocos negocios”, pero también que hay una parte de ellos que creen que subsectores como los aeropuertos, que atraviesan por una situación complicada por la pandemia, pueden suponer una oportunidad. Donde más interés se vislumbra es, en todo caso, en infraestructuras que tienen que ver con la generación y transmisión de electricidad (54%) y las comunicaciones (52%).