Saks Global ha solicitado protección por bancarrota bajo el capítulo 11 en Estados Unidos. La compañía controla algunas de las enseñas más emblemáticas del comercio minorista de lujo del país, como Saks Fifth Avenue, Neiman Marcus y Bergdorf Goodman.
El movimiento busca ganar tiempo para reestructurar su balance y mantener la operativa mientras negocia con acreedores.
El peso de una adquisición multimillonaria
El origen de la crisis se sitúa en la compra de Neiman Marcus, una operación valorada en torno a 2.700 millones de dólares que elevó de forma significativa el endeudamiento del grupo.
A ese esfuerzo financiero se sumó un entorno más exigente para el retail de lujo, con menor tráfico en tienda, presión sobre márgenes y un cliente cada vez más inclinado a comprar directamente a las marcas.
Financiación para seguir abiertos
Durante el proceso judicial, Saks Global ha asegurado financiación adicional cercana a los 1.750 millones de dólares para sostener el negocio.
