La banca fue la primera línea de salvación cuando empezó la crisis por el coronavirus. Puso a disposición numerosos créditos a empresas para que estas pudieran seguir en marcha pese a la parálisis obligada por la pandemia.
Se calcula que en 2020 se concedió financiación por valor de 357 mil millones de euros, un 2,5% más que el año anterior, según los datos de DBK Informa. En ese sentido, hay que tener en cuenta que el Estado también tuvo un papel destacado en estos créditos a empresas.
Una de las primeras reacciones públicas fue poner en marcha un programa de avales. El mecanismo consistió en que el Estado, a través del ICO, avalaba alrededor del 80% de la financiación que las empresas pidieran a los bancos.
De ese modo, el Estado se hacía responsable de garantizar que los bancos iban a poder recibir todo el dinero que habían distribuido. No obstante, no todos esos 357 mil millones se prestaron como créditos avalados por el ICO.
En total, dichos préstamos correspondieron al 34% del total, unos 120 mil millones de euros. Si se consideran los créditos de 2019, 348 mil millones, se puede inferir que los avales del ICO sirvieron para absorber una parte de los créditos a empresas que se hubieran solicitado por los cauces habituales.