Los sistemas de inteligencia artificial utilizados en la contratación y en la evaluación de candidaturas quedarán sujetos a requisitos específicos a partir del 2 de diciembre de 2027. Ese día empiezan a aplicarse las obligaciones previstas para las herramientas clasificadas como de alto riesgo en el Anexo III del Reglamento Europeo de IA. Las empresas disponen de poco más de un año para revisar cómo emplean esas tecnologías en sus procesos de selección.
La norma no prohíbe el uso de la inteligencia artificial en la contratación. Lo que hace la Unión Europea es situar estos sistemas en la categoría de alto riesgo y fijar un marco de condiciones, transparencia y supervisión humana sobre las decisiones laborales.
Según el IV informe sobre Inteligencia Artificial elaborado por InfoJobs, el 63% de los profesionales recurre ya a la IA en el ámbito laboral.
La cifra supera en 11 puntos la de 2025 y en 13 puntos la de 2024.
Qué tendrán que revisar las compañías
El avance de la automatización traslada la discusión a la trazabilidad y la gobernanza de los procesos. Conocer las capacidades y los límites de cada sistema, fijar criterios claros y mantener el control humano sobre las decisiones son, según el análisis, los puntos donde se juega la confianza de empresas y candidatos.
Viterbit, el sistema de reclutamiento de InfoJobs, señala cinco aspectos que las organizaciones deberían comprobar antes de aplicar IA a la selección:
- Identificar en qué fases interviene la tecnología (coordinación de entrevistas, evaluación de candidaturas o recomendaciones) y qué obligaciones legales acarrea cada uso.
- Revisar los criterios de evaluación y los datos empleados, para verificar que son pertinentes para el puesto y detectar sesgos.
- Asegurar una supervisión humana que permita entender las recomendaciones del sistema y detectar anomalías.
- Analizar la documentación, las instrucciones de uso y las garantías del proveedor tecnológico.
- Mantener un seguimiento continuo tras la implantación, apoyado en marcos como la norma ISO/IEC 42001
Un plazo que acaba en 2027
«En un proceso de alto volumen, un criterio mal definido no afecta a un candidato, sino a miles. Por eso la supervisión no consiste en revisarlo todo, sino en decidir bien dónde interviene el equipo: qué criterios se aplican, qué casos se revisan y cómo queda registrada cada decisión», señala Dimitri Nicolau, consejero delegado (CEO) de Viterbit.
El calendario europeo deja margen de maniobra antes de que las exigencias sean obligatorias. «El plazo hasta 2027 es una oportunidad para ordenar los procesos antes de que sea una obligación. Las empresas que lo aprovechen no solo llegarán preparadas: contratarán mejor», concluye Nicolau.
Qué pasa afuera de Europa: Estados Unidos y China
Para profundizar más en esta nueva normativa, en The Officer realizamos un reportaje sobre la regularización de IA en Europa, y todas la pautas para adaptar este nuevo reglamento de manera eficiente y transparente.
Como se comentó en este contenido, hay una contraposición entre Estados Unidos y China.
El primero «revocó las exigencias de pruebas de seguridad previas para garantizar su supremacía comercial y amenazando a los gobiernos estatales con la retirada de fondos de infraestructura si ponían trabas al código».
