Masayoshi Son, CEO de SoftBank Group, ha iniciado una agresiva ronda de contactos para levantar hasta 100.000 millones de dólares. Según la información adelantada por el Financial Times, el directivo busca el músculo financiero de los grandes inversores del Golfo Pérsico para sostener su nueva ofensiva tecnológica.
Durante las últimas semanas, el máximo responsable de la corporación ha mantenido conversaciones al más alto nivel con actores clave de la región, incluyendo a importantes figuras institucionales de los Emiratos Árabes Unidos, para sondear la viabilidad de esta histórica recaudación de capital.
Compras masivas en el horizonte
La estrategia diseñada por el conglomerado nipón consiste en utilizar los ingresos de esta inyección récord para establecer un nuevo fondo de inversión. Su objetivo no será limitarse a inyectar liquidez, sino adquirir directamente otras empresas para transformar y mejorar sus operaciones aplicando inteligencia artificial y sistemas avanzados.
Este ambicioso movimiento de mercado se produce justo cuando la compañía está redoblando todas sus apuestas en el sector algorítmico. La corporación anunció la semana pasada que acababa de sellar su compromiso definitivo para invertir 30.000 millones de dólares en OpenAI, la matriz creadora de ChatGPT.
Emisión récord de bonos
Para poder asumir esa colosal participación en la empresa de Sam Altman, el grupo de inversión ya tuvo que tensionar el mercado el mes pasado. SoftBank logró recaudar 11.100 millones de dólares mediante la mayor venta mundial de bonos corporativos de alto rendimiento.
Con esta nueva hoja de ruta en Oriente Medio, la firma japonesa busca garantizar un flujo de liquidez inagotable que le permita liderar la próxima década de innovación digital sin depender exclusivamente de sus fondos propios o de la deuda tradicional.
