Telefónica estudia el desarrollo de modelos pequeños de inteligencia artificial orientados a tareas y sectores concretos. La operadora descarta entrar en una competición directa con OpenAI, Anthropic o Google por construir los modelos fundacionales más grandes del mercado.
La estrategia pasa por aprovechar los denominados Small Language Models o SLM, sistemas más compactos que pueden especializarse para ejecutar funciones determinadas con un menor consumo de recursos informáticos.
Entre los ámbitos analizados aparecen servicios relacionados con drones, el sector farmacéutico y el diseño de moléculas, donde un modelo especializado podría resultar más eficiente que una inteligencia artificial generalista de gran tamaño.
Modelos más pequeños y especializados
Los SLM pueden tener desde unos pocos millones hasta cerca de 10.000 millones de parámetros, frente a los cientos de miles de millones que pueden manejar algunos grandes modelos de lenguaje. Su menor tamaño permite ejecutarlos en teléfonos móviles, dispositivos conectados o infraestructuras informáticas locales.
Estos modelos pueden utilizarse para generar y resumir textos, traducir contenidos, responder preguntas o realizar tareas básicas de razonamiento. La diferencia está en que sus capacidades se concentran en funciones concretas, en lugar de intentar responder a cualquier tipo de solicitud.
La ejecución local también ofrece ventajas en privacidad, disponibilidad y costes. Los datos pueden procesarse sin salir del dispositivo, las aplicaciones pueden funcionar sin conexión y las empresas reducen su dependencia de las interfaces y servidores de proveedores externos.
Telefónica ya ha experimentado con tecnologías como Google AI Edge, MediaPipe y LiteRT para desplegar modelos en dispositivos Android. Estas herramientas permiten adaptar, probar y optimizar sistemas de IA para diferentes equipos sin enviar continuamente la información a la nube.
Drones conectados y procesamiento en tiempo real
El negocio de los drones es uno de los campos en los que este enfoque puede encontrar aplicaciones. Telefónica comercializa un servicio integral que combina pilotaje remoto, conectividad 5G, estaciones Drone-in-a-Box, análisis de vídeo, inteligencia artificial y APIs de Open Gateway.
La compañía ya ha empleado esta infraestructura para prevenir y detectar incendios forestales mediante drones operados a distancia desde su centro T_Space. El procesamiento en el borde de la red permite analizar las imágenes con baja latencia y acelerar la respuesta ante una incidencia.
Los modelos pequeños podrían reforzar estos servicios al ejecutar funciones especializadas cerca del lugar donde se generan los datos. Esto permitiría reducir los tiempos de respuesta, limitar el tráfico enviado a grandes centros de datos y mantener parte de la información dentro de la infraestructura del cliente.
La iniciativa sitúa a Telefónica como integrador de soluciones de IA, conectividad y computación distribuida, más que como competidor de los grandes laboratorios tecnológicos. Su oportunidad estaría en adaptar modelos existentes y convertirlos en servicios aplicables a sectores concretos.
