Turicleta conecta pueblos a golpe de pedal

La startup impulsa el turismo sostenible con estaciones autónomas de e-bikes que conectan pueblos, rutas y viajeros en entornos rurales.

Turicleta conecta pueblos a golpe de pedal

La startup impulsa el turismo sostenible con estaciones autónomas de e-bikes que conectan pueblos, rutas y viajeros en entornos rurales.
Alberto Gómez-Chacón y Mariana Boadella, fundadores de Turicleta

Todo empezó en unas vacaciones por el Baix Empordà. Alberto Gómez-Chacón y Mariana Boadella alquilaron unas bicicletas eléctricas y disfrutaron la ruta, pero no el proceso: reserva lenta, pagos poco ágiles y recogida en varios puntos. Sobre la bici apareció la idea. Había que hacer más fácil descubrir el campo pedaleando.

De esa incomodidad nació Turicleta, una startup de Ciudad Real que propone alquilar bicicletas eléctricas en entornos rurales de forma autónoma. El usuario descarga la app, elige ruta, equipamiento y bici, y desbloquea el vehículo sin pasar por un mostrador. La tecnología aquí no sustituye el viaje; lo desbloquea.

El modelo se apoya en estaciones inteligentes instaladas en contenedores marítimos rehabilitados. Funcionan con energía solar, no requieren obra civil y pueden albergar hasta ocho e-bikes.

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La clave está en el anclaje, la carga y la gestión desde la app, un sistema pensado para pueblos, alojamientos rurales y destinos naturales. Una infraestructura ligera para territorios que no necesitan ruido, sino acceso.

Prueba piloto

El primer piloto empezó a rodar en noviembre de 2022 en Ciudad Real. Después llegaron nuevas versiones de estaciones, más pruebas y contratos con administraciones. Turicleta pasó por Cáceres, Sierra de Gata, Alcántara y las Lagunas de Villafranca de los Caballeros. Aprendieron mirando al usuario, preguntando y corrigiendo. El salto no fue una intuición: fue una ruta con paradas.

En 2024 facturó 200.000 euros y, a comienzos de 2025, ya tenía licitaciones cerradas por 1,5 millones para ese año, con previsión de alcanzar cuatro millones de ingresos y rentabilidad.

En abril de 2025 cerró una ronda de 500.000 euros liderada por Fondo Bolsa Social para acelerar su expansión. La bicicleta empezó como experiencia; el negocio creció como red.

Ahora, acaba de ganar los Premios EmprendeXXI en Castilla-La Mancha (CaixaBank DayOne, Enisa y la Junta regional) como empresa innovadora con mayor potencial e impacto. La bicicleta empezó como experiencia; el proyecto creció como red.

Apuesta por la economía local

Su impacto va más allá del alquiler. Turicleta busca llevar visitantes a caminos, pueblos y espacios naturales sin depender siempre del coche. También trabaja con mecánicos locales e integra establecimientos y puntos de interés en sus rutas.

El objetivo declarado es ambicioso: superar las 100 estaciones operativas en 2025 y mirar hacia Portugal. Dinamizar la economía local también puede empezar con una pedalada.

La empresa resume la visión con una imagen sencilla: cruzar España «de Turicleta en Turicleta». La frase funciona porque mezcla nostalgia, tecnología y territorio. En el fondo, la startup no vende solo e-bikes. Propone otra forma de viajar: más lenta, más limpia y más pegada al paisaje. Una ruta para que la España rural también se recorra, no solo se visite.