Air Europa vuelve a quedar bajo escrutinio por la gestión del rescate público que recibió durante la pandemia. La aerolínea obtuvo 475 millones de euros de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) para evitar la quiebra y, según El Confidencial, abonó bonus millonarios a parte de su cúpula tras recibir esa financiación.
La compañía también se acogió a expedientes temporales de regulación de empleo (ERTE), una medida que le permitió ahorrar más de 230 millones de euros en nóminas y cotizaciones sociales, según fuentes del Ministerio de Trabajo citadas por El Confidencial.
Globalia, la matriz de la aerolínea, activó el primer ERTE tras decretarse el estado de alarma en marzo de 2020. La medida afectó a 15.000 trabajadores, el 97,5% de la plantilla del grupo turístico, y se mantuvo con distintos porcentajes de afectación durante los ejercicios posteriores.
Los bonus bajo la lupa
Juan José Hidalgo, presidente de Globalia y de Air Europa, aprobó tres bonus vinculados internamente al llamado proyecto AQUA. Las cantidades señaladas fueron de 900.000 euros para Ramiro Campos, secretario del consejo y responsable legal; otra cifra similar para Miguel Ángel Sánchez, director financiero; y 200.000 euros para Richard Clark, entonces director de operaciones y actual consejero delegado.
El Confidencial sostiene que esas retribuciones variables se aprobaron pocos días después de recibir los dos préstamos de la SEPI. El punto más sensible es que las condiciones del rescate prohibían el reparto de remuneraciones extraordinarias mientras la compañía se beneficiaba de la ayuda pública.
Durante el ejercicio 2020, Globalia registró pérdidas cercanas a 400 millones de euros, mientras la retribución de su cúpula alcanzó 7,2 millones, una cifra prácticamente similar a la de 2019, año récord en ingresos para el grupo.
ERTE, cotizaciones y ayudas públicas
El ahorro asociado a los ERTE incluyó cerca de 40 millones de euros en cotizaciones a la Seguridad Social de las que la empresa quedó exonerada. Esa cantidad se contabilizó como «otros ingresos de explotación» en las cuentas del grupo, según la información publicada.
La controversia crece porque Air Europa combinó varias vías de apoyo público. Por un lado, recibió el préstamo de 475 millones de euros del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas. Por otro, usó los ERTE para reducir costes laborales durante la crisis del transporte aéreo.
Economía Digital también recoge que la aerolínea habría pagado dos millones de euros en bonus a directivos tras recibir el rescate público, una cifra que refuerza el foco sobre la compatibilidad entre la ayuda estatal y las remuneraciones aprobadas en la cúpula.
La devolución del préstamo
Air Europa cerró en noviembre de 2025 la venta del 26% de su capital a Turkish Airlines por 300 millones de euros. Esa operación permitió a la compañía cancelar de forma anticipada el préstamo público de la SEPI, un año antes del calendario previsto.
La SEPI confirmó la devolución total anticipada de los 475 millones de euros concedidos a Air Europa. La compañía también abonó más de 97 millones de euros en intereses durante el periodo de financiación pública, según la información difundida tras la entrada de Turkish Airlines.
El caso reabre el debate sobre la gobernanza de las ayudas públicas a empresas estratégicas. Air Europa ya ha devuelto el rescate, pero el pago de bonus durante la etapa de apoyo estatal sitúa de nuevo bajo examen los controles, las condiciones y la supervisión de la SEPI.
