La recesión es la principal preocupación de los inversores y de los gestores. Hace unos meses, las predicciones señalaban que en el segundo semestre de 2020 podría producirse una recesión tanto en Estados Unidos como en la Unión Europea. Sin embargo, los últimos informes comienzan a descartar que esa situación se dé en 2020, lo que significaría que el ciclo expansivo más largo de la historia estadounidense seguiría creciendo.
En Europa, “esperamos que el perfil de crecimiento e inflación se mantenga en niveles muy anémicos y mejore en el segundo semestre de 2020, liderado por Alemania, España, Italia y Grecia. Alemania debería beneficiarse de un paquete des estímulos presupuestarios de alrededor el 1% del PIB”, comenta Sébastien Galy, estratega macroeconómico de Nordea AM.
Este mismo experto, también aboga por una recuperación en el crecimiento de China durante el 2020. La economía china ha comenzado a poner en marcha un gran paquete de medidas para frenar la ralentización económica. Ha bajado los tipos de interés, ha devaluado el yuan, ha iniciado una reforma fiscal para incentivar el consumo y ha comenzado a inyectar capital en la economía. Es un pack muy similar al que se usó entre los años 2015 y 2016 cuando su economía comenzó a ralentizarse.
En Estados Unidos
“Estamos mucho más cerca de una ralentización que de una recesión”, comenta Jeff Schulze, director de estrategia de ClearBridge, filial de renta variable en Estados Unidos de Legg Mason. Además, para apoyar su visión, el experto hace referencia a una serie de indicadores que están funcionando bien. “Cuando se produce una crisis, uno de los más afectados es el mercado laboral. Sin embargo, por primera vez en la historia vemos que hay más ofertas de empleo que personas desempleadas”, añade.