Mucho se habla de energías renovables, mucho de transición energética y más aún de cambio climático. Pero no tanto de eficiencia energética, un concepto muy vinculado a los tres anteriores, pero también al más prosaico de los costes. Para una familia, emplear menos dinero por su consumo energético mejora su economía. Lo mismo ocurre en el entorno empresarial, aunque en este caso hay que añadir a la ecuación la palabra competitividad. La de una compañía, cuyo estancamiento proviene de una baja productividad, puede mejorar por muchas vías, pero es innegable que una de ellas es la de la eficiencia energética; y, no olvidemos, más sostenible.
Se supone que las empresas de gran tamaño tienen los medios y la estrategia para mejorar su eficiencia, también en este terreno. Pero, ¿qué decir de las pequeñas y medianas empresas y de los autónomos, responsables fundamentales de la creación de puestos de trabajo (el 66%, según el último Retrato de la Pyme) esta ahora que sus ‘hermanos mayores’ presentan, un día sí y otro también, expedientes de regulación de empleo como respuesta a la desaceleración?
En apoyo de las pymes y de los autónomos han salido el Banco Europeo de Inversiones (BEI) y Santander, que han dispuesto una línea de financiación por importe de 50 millones de euros para este colectivo y para el propósito citado, que se acoge al programa de la Comisión Europea “para promover inversiones sostenibles que contribuyan a la acción por el clima”; o, dicho más técnicamente, PrivateFinanceforEnergyEfficiency.
El producto consiste en la financiación de un mínimo de 10.001 euros y un máximo de cinco millones por proyecto. La cantidad (la que sea) puede cubrir hasta el 100% del coste del mismo, aunque el importe total de la inversión no puede superar los 10 millones. El préstamo (o leasing) tendrá una vida de entre tres y 10 años, y se puede negociar una carencia. Las condiciones (incluida la de los tipos de interés) son ventajosas.
Pero antes de seguir, ¿hay demanda entre las pymes españolas? Pues a tenor de lo que resalta el 9º Índice de Eficiencia Energética de las Pymes (2017), un clásico de la Fundación Gas Natural Fenosa, hoy Fundación Naturgy, la respuesta debiera ser afirmativa, ya que el margen de ahorro total es casi del 25% o, lo que es lo mismo, “la energía necesaria para abastecer de consumo eléctrico a Galicia durante dos años”; o más claro aún, de 4.100 millones de euros.