En el South Summit, el debate sobre la inteligencia artificial ha captado la atención. Los desafíos éticos y de implementación han sido temas centrales del evento celebrado en Madrid.
Aleida Alcaide, directora general de Inteligencia Artificial del Ministerio para la Transformación Digital y de Función Pública, ha subrayado la importancia de afrontar estos retos. Durante su intervención, afirmó que «no podemos dividir al mundo en dos velocidades» en relación a la inteligencia artificial. Destacó las implicaciones de esta tecnología en sectores como la salud y la educación.
Alcaide ha defendido que siempre que se menciona la palabra regulación se piensa en límites pero, en realidad, se trata de una cuestión de protección. Y ha destacado que las normativas europeas suelen tener al ciudadano en el centro.
Perspectivas críticas
La ponente enfatizó que la regulación y el desarrollo deben ir de la mano para evitar desigualdades. La rapidez con la que evoluciona la IA plantea dilemas sobre su control y uso responsable.
Además, Alcaide destacó que, sin una comprensión adecuada, podríamos enfrentar riesgos significativos. La necesidad de un enfoque inclusivo y colaborativo fue uno de los puntos clave en su discurso.
Por su parte, Eoghan O´Neill, Senior Policy Officer de la oficina de Inteligencia Artificial de la Comisión Europea, destacó que en Europa hay más talento que en Estados Unidos y aunque la mayor capacidad inversora viene de allí, quiso romper una lanza a favor del Viejo Continente. «Hay que cerrar la brecha de capital», aseguró.
