Hollywood ha elevado la presión contra la compra de Warner Bros Discovery por Paramount Skydance, una operación valorada en 110.000 millones de dólares que ha encendido las alarmas entre trabajadores, sindicatos y representantes políticos del sector audiovisual.
El sábado 6 de junio, cerca de 100 personas se reunieron en el Lumiere Music Hall de Los Ángeles en la primera parada de la gira «Main Street vs. The Merger», organizada para mostrar el rechazo a la operación.
El temor principal se concentra en el empleo creativo. Los críticos sostienen que una nueva integración entre grandes estudios puede reducir oportunidades laborales, estrechar el mercado para productores y limitar la competencia en cine y televisión.
Una operación bajo lupa
Paramount Skydance defiende la compra y asegura que la compañía resultante tendría incentivos para ampliar la producción. David Ellison, consejero delegado de Paramount Skydance, ha prometido que el grupo combinado estrenaría al menos 30 películas al año.
Sin embargo, California y Nueva York preparan una posible demanda para bloquear la operación por motivos de competencia y por su impacto laboral, según Reuters. La ofensiva legal colocaría el empleo en el centro del debate antimonopolio.
La revisión también avanza en la Unión Europea. Paramount Skydance ha solicitado la autorización de Bruselas para comprar Warner Bros Discovery y los reguladores europeos prevén tomar una decisión antes del 7 de julio.
El empleo como argumento
El debate llega en un momento delicado para el trabajo audiovisual en California. El estado perdió 17.234 empleos del sector del entretenimiento entre 2019 y 2023, según datos del Milken Institute recogidos por Reuters.
La presión también se percibe en los platós. La ocupación de los estudios de sonido de Hollywood cayó al 62% en la primera mitad de 2025, lejos de los niveles casi completos de 2016, mientras IATSE asegura que sus miembros trabajaron un 36% menos de horas que en 2022.
Las productoras independientes temen que haya menos compradores para documentales, series y proyectos de nicho. El riesgo, según los opositores, no se limita a los despidos: también afecta a la diversidad de contenidos y a la capacidad de negociación de los creadores.
La compra de Warner por Paramount se ha convertido en una prueba para el modelo de negocio de Hollywood. La pregunta ya no es solo si el tamaño ayuda a competir contra el streaming, sino si esa escala puede dejar menos espacio para quienes sostienen la industria desde dentro.
