Bruselas obliga a las aerolíneas a indemnizar si cancelan vuelos

Bruselas avisa de que el precio del combustible no exime a las aerolíneas de compensar cancelaciones de última hora.
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Aviones en un aeropuerto :: The Officer

La Comisión Europea ha aclarado que las aerolíneas deberán mantener las compensaciones a los pasajeros cuando cancelen vuelos por el encarecimiento del combustible, salvo que acrediten una causa extraordinaria vinculada a una escasez local de queroseno.

La decisión llega en plena tensión sobre el suministro energético derivado de la crisis en Oriente Medio. Bruselas admite que el precio del combustible ha subido con fuerza, pero sostiene que la gestión de esa volatilidad forma parte de la actividad ordinaria de una aerolínea.

El criterio europeo distingue entre dos supuestos: una falta real de combustible en un aeropuerto, que podría considerarse circunstancia extraordinaria, y una cancelación motivada solo por el aumento del coste del queroseno, que no libera a la compañía de pagar compensación.

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Derechos del pasajero

Los viajeros afectados por una cancelación mantienen el derecho a elegir entre reembolso, transporte alternativo o regreso, además de recibir asistencia en el aeropuerto cuando corresponda. En cancelaciones comunicadas con menos de 14 días, la compañía debe compensar salvo que pruebe una excepción válida.

Bruselas recalca que las aerolíneas no pueden aplicar recargos retroactivos por combustible a billetes ya comprados. La normativa europea exige que el precio final se muestre desde el inicio, sin costes añadidos después de cerrar la reserva.

En los viajes combinados, los organizadores sí pueden elevar el precio si el contrato lo permite y si el aumento deriva del coste del transporte. Si la subida supera el 8%, el viajero puede aceptar el nuevo precio o cancelar sin penalización.

Flexibilidad para el sector

La Comisión también abre margen a las aerolíneas en materia de combustible. Podrán quedar exentas, en determinados casos, de la regla que obliga a repostar al menos el 90% del carburante necesario en aeropuertos de la Unión Europea.

Esa flexibilidad busca evitar que una compañía no pueda operar el siguiente tramo de una ruta si el aeropuerto de destino presenta restricciones de suministro. Bruselas insiste, sin embargo, en diferenciar una escasez operativa de una decisión comercial para cancelar vuelos no rentables.

El Ejecutivo comunitario también contempla excepciones en los permisos de despegue y aterrizaje cuando existan problemas de suministro en aeropuertos concretos. El precio del queroseno, por sí solo, no basta para justificar esa protección regulatoria.

Impacto en verano

La Comisión señala que, por ahora, no hay pruebas concretas de escasez de combustible en la Unión Europea, aunque advierte de que la situación podría cambiar si el conflicto se prolonga. La aviación, el turismo y el transporte seguirán bajo vigilancia comunitaria.

Para los pasajeros, el mensaje central es claro: el alza del queroseno puede encarecer futuros billetes, pero no permite trasladar costes a reservas ya cerradas ni elimina el derecho a compensación cuando la cancelación responda a una decisión económica de la aerolínea.

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