CaixaBank e ING se disputan Cetelem por 1.000 millones

La venta de Cetelem encara su recta final con dos gigantes al acecho y un precio que tensa el cierre de la operación.

El banco francés BNP Paribas ha elegido a CaixaBank y al holandés ING como únicos finalistas para venderles «Cetelem». La decisión definitiva sobre el futuro de esta histórica financiera se tomará justo antes de Navidad.

Ambas firmas rastrean ahora las cuentas en la fase de tasación apoyados por Goldman Sachs, que sondeó previamente a más competidores. Los postores enviarán sus propuestas vinculantes a la matriz a mediados del próximo mes.

El abismo de la valoración

El gran obstáculo para firmar la venta de Cetelem radica en las altas expectativas económicas de su propietario. La entidad aspira a ingresar un mínimo de 1.000 millones aprovechando las fuertes valoraciones del sector financiero europeo.

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Sin embargo, los compradores manejan cifras muy inferiores que rondan los 500 millones de euros. Los asesores advierten de que la matriz podría cancelar el proceso y reordenar el activo si las ofertas no se acercan a sus exigencias.

Las cuentas al descubierto

El escepticismo de los aspirantes se apoya en que el valor en libros de la filial se queda en los 750 millones. Además, la marca cerró el ejercicio de 2025 con unas notables pérdidas netas de 40,7 millones de euros.

Los registros de la patronal revelan un activo de 10.733 millones frente a 9.971 millones de pasivo. En el año anterior ganó 23 millones, logrando 366 millones por margen de intereses y 93 millones en el cobro de comisiones.

Estrategias comerciales

El catálogo del negocio comercializa préstamos al consumo con un interés de entre el 8% y el 13%. También ofrecen tarjetas y depósitos a plazos de entre tres y 24 meses que pagan rendimientos de entre el 2,2% y el 3%.

La adquisición redondearía la cuota nacional de los compradores sin mover excesivamente la aguja de sus balances. El banco catalán ya sondeó esta vía en primavera para impulsar su línea estratégica enfocada al crédito comercial.

Apetito corporativo

Aunque Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank, abogaba por el crecimiento orgánico, la oportunidad sigue sobre la mesa. ING también prioriza España, replicando compras como la del negocio «Singular Bank», mientras los portavoces guardan silencio.

La operación materializaría la salida casi total de los galos del negocio de la banca minorista en el país. Solo mantendrán apuestas muy específicas, como la red postal «Nickel» o su división de alquiler de vehículos «Arval».

Reestructuración en París

La firma mantendrá intacto su músculo en banca de inversión, área corporativa y la jugosa gestión de activos. Todo este ecosistema empresarial continuará operando bajo el liderazgo de Cecilia Boned, actual presidenta de la entidad en nuestro país.

Desprenderse del activo choca frontalmente con la compra del neobanco de Orange y su financiación móvil ejecutada hace dos años. Sin embargo, ya en 2022 adelantaron este giro vendiendo su área de banca privada a Banca March.

El factor político

Las fuentes apuntan a que este drástico reordenamiento anticipa cambios de profundo calado en el corazón del banco. La decisión responde a un momento muy delicado para Francia ante las próximas elecciones y las dudas sobre su deuda pública.

Esta vuelta a los orígenes podría desencadenar nuevas ventas de activos en diferentes zonas geográficas. Competidores nacionales como Société Générale ya atravesaron procesos idénticos al reconfigurar toda su cúpula y sus negocios hace poco más de dos años.

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