Chery destina 1.281 millones a la batería sólida

Chery invertirá 10.000 millones de yuanes en baterías de estado sólido y empezará a probarlas en 2027, según su presidente.
Planta de Chery en Barcelona Planta de Chery en Barcelona
Planta de Chery en Barcelona

El fabricante chino de automóviles Chery ha puesto cifra a su apuesta por la próxima generación de baterías eléctricas: 10.000 millones de yuanes, equivalentes a 1.281 millones de euros (1.489 millones de dólares). El dinero irá a las baterías de estado sólido, una tecnología que ningún fabricante ha llevado todavía a la producción masiva de coches eléctricos.

Al desembolso se suma un equipo de 1.200 ingenieros dedicados al desarrollo de nuevas celdas. Las primeras pruebas están fijadas para 2027.

Quien detalló el plan fue Yin Tongyue, presidente del grupo. Habló en la Conferencia Mundial de Baterías, un encuentro que reúne esta semana al sector en Sichuan, en el centro del país.

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El doble de densidad, sin fecha comercial

Las celdas que la marca quiere ensayar ofrecerían el doble de densidad energética que las montadas hoy en los eléctricos. Yin evitó comprometerse con un calendario para su llegada a los concesionarios.

El directivo sí puso una condición al cambio de tecnología. La compañía no montará otras baterías en sus coches «a menos que demuestren que son totalmente seguras».

La cautela es compartida por el mayor fabricante mundial de celdas. Robin Zeng, fundador y presidente de CATL, situó el pasado junio la fabricación en serie de unidades sólidas en el horizonte de 2030. Su diagnóstico sobre la madurez de la tecnología fue rotundo: «un cuatro» en una escala del uno al diez.

Qué promete el electrolito sólido

El principio técnico consiste en sustituir el electrolito líquido por uno sólido para llevar los iones de un electrodo a otro. Los analistas atribuyen a ese diseño más autonomía, mayor densidad y un menor riesgo de incendio o sobrecalentamiento ante una sobrecarga o un choque.

Lo que ya circula por las carreteras es una versión intermedia. Algunos modelos chinos, entre ellos varios de la gama prémium de Nio, montan celdas «semisólidas», que mezclan componentes líquidos con el electrolito sólido para ganar rendimiento, según recoge el diario hongkonés South China Morning Post.

Una marca con fábrica en Barcelona

El grupo encabeza la exportación de vehículos desde China y ha construido una posición sólida en países iberoamericanos como México y Brasil.

Su nombre resulta familiar en España por la planta de Barcelona que antes explotaba Nissan, donde se ensamblan hoy vehículos de Ebro, Omoda y Jaecoo.

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