El fracaso del ID. UNYX 08 agrava la crisis comercial de Volkswagen en China

Volkswagen fracasa con su nuevo SUV eléctrico en China y ve caer su cuota de mercado al 10% por el empuje local.
Edificio de Volkswagen en Francia Edificio de Volkswagen en Francia
Edificio de Volkswagen en Francia

La alianza estratégica que Volkswagen firmó con el fabricante Xpeng en 2023 para intentar revivir su negocio asiático ha tropezado en su primer lanzamiento. El ID. UNYX 08, un nuevo SUV eléctrico diseñado específicamente para el mercado local, apenas ha registrado una media de 267 ventas mensuales entre abril y agosto, una cifra muy alejada del objetivo inicial de 3.622 matriculaciones proyectado por la compañía.

Este débil debut refleja la profunda crisis estructural del fabricante alemán en el mayor mercado automovilístico del mundo. China, que llegó a aportar casi el 50% de los beneficios globales del grupo, representa ahora apenas un 10%. Su cuota de mercado nacional ha caído en picado desde el 20% que ostentaba en 2019 hasta el actual 10% registrado en los primeros ocho meses de este año.

Problemas de precio y una red de distribución limitada

Los problemas del vehículo comenzaron con su propia propuesta de valor y su etiqueta de precio, fijada en 34.260 dólares. Sus rivales directos chinos ofrecieron características mucho más sofisticadas por el mismo coste: el Xiaomi YU7 vendió casi 57.000 unidades impulsado por su paquete avanzado de sensores, y el Zeekr 7X superó las 21.000 matriculaciones gracias a su carga rápida. Pedro Pacheco, vicepresidente de investigación de Gartner, resume la mentalidad del cliente asiático: «Los clientes chinos se preguntan por qué comprar un coche alemán caro si pueden conseguir la tecnología mucho más barata».

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A este claro déficit tecnológico se sumó un grave error estratégico en la distribución comercial. La marca optó por vender este nuevo modelo a través de la incipiente red de concesionarios de Volkswagen Anhui, ignorando por completo los más de 3.000 puntos de venta conjuntos que ya operaba históricamente con sus socios FAW y SAIC. Esta huella comercial tan reducida provocó que muchos consumidores ni siquiera supieran de la existencia del coche, obligando a la firma a aplicar descuentos del 17% sobre el precio de lanzamiento en las últimas semanas.

Historial de alianzas fallidas y reestructuración

La decepción con Xpeng se suma a un largo historial de alianzas problemáticas, proyectos cancelados de coches voladores y litigios con empresas de carga en el gigante asiático. Fuentes internas aseguran que la corporación aplicaba una cuestionable táctica de «matrimonio y divorcio», aliándose con empresas locales para absorber su tecnología y salir después. Sin embargo, la estrategia falló de base al intentar asociarse con grandes líderes como BYD, que rechazó colaborar tras una auditoría, o con la tecnológica Leapmotor, que terminó cerrando un acuerdo definitivo con Stellantis.

La gravedad de la situación ha forzado la mayor reestructuración en los 89 años de historia de la empresa automovilística. En un reciente mensaje interno, Ralf Brandstaetter, director ejecutivo de Volkswagen China, advirtió a su plantilla de que el mercado de turismos se contraerá un 20% este año y que los márgenes de beneficio estructurales de la industria se han desplomado a un crítico 1,5%. Stefan Bratzel, director del Center of Automotive Management, sentencia la actual vulnerabilidad comercial argumentando que la firma alemana fue «demasiado lenta» construyendo las competencias de software y conectividad que exigen hoy en día las carreteras.

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