La presión fiscal de España —el peso de los impuestos y las cotizaciones sociales sobre el PIB— subió del 37,2% en 2024 al 38,1% en 2025, según los datos publicados este jueves por Eurostat. El dato sitúa a España por debajo de la media de la zona euro (41,3%) y de la UE (40,7%), ambas también al alza respecto a 2024.
España fue uno de los tres países donde el aumento fue más pronunciado. Los otros dos fueron Alemania, que pasó del 40,3% al 41,4%, y Malta, que subió del 29,3% al 30,3%.
En el conjunto de la UE, el ratio impuestos-PIB pasó del 40,2% en 2024 al 40,7% en 2025. En la zona euro, el incremento fue del 40,7% al 41,3%. En términos absolutos, los ingresos por impuestos y cotizaciones sociales crecieron 401.000 millones de euros, hasta alcanzar los 7,686 billones de euros.
La presión fiscal varió de forma significativa entre los países miembros. Francia (46,0%), Bélgica (44,7%), Dinamarca (44,3%) y Austria (43,9%) registraron los ratios más elevados. En el extremo contrario se situaron Irlanda (22,7%), Rumanía (29,3%), Malta (30,3%) y Bulgaria (30,6%).
El ratio aumentó en 19 de los 27 países de la UE. En cambio, bajó en 8 Estados miembros, con los descensos más acusados en Suecia, que pasó del 41,8% al 41,2%, y Letonia, que retrocedió del 34,9% al 34,2%.
