La corporación tecnológica española ha cerrado los nueve primeros meses del año acelerando drásticamente su maquinaria comercial. La firma registró un beneficio neto de 355 millones de euros, lo que supone un crecimiento interanual del 22%.
Estos resultados de Indra Group se apoyan en unos ingresos totales de 4.645 millones, un 29% más que en el mismo ejercicio del año anterior. Josep Maria Recasens, consejero delegado, ha confirmado que la compañía supera las expectativas operativas y mantiene intactos sus objetivos financieros.
El motor espacial y la lluvia de millones
El volumen de negocio asegurado a futuro ha pulverizado todos los registros previos de la entidad. La cartera de pedidos alcanzó los 22.165 millones de euros, registrando un salto espectacular del 133% en apenas un año.
Este repunte se explica casi en exclusiva por la explosión del área de Espacio y el macrocontrato europeo IRIS². Solo este programa de comunicaciones seguras por satélite generó una contratación directa de 1.926 millones en un único trimestre a través de su filial Hispasat.
Compras estratégicas para ganar escala
Para sostener este hipercrecimiento, la dirección ha pisado a fondo el acelerador de las fusiones y adquisiciones. Las operaciones inorgánicas inyectaron 529 millones de euros extra a las ventas totales, frente a los tímidos 11 millones aportados el año pasado.
La integración de TESS Defence en el ámbito militar o la consolidación de Hispasat e Hisdesat han transformado la escala del grupo. En este tercer trimestre, la ofensiva continuó con la compra total de Dares Technology y la entrada estratégica en la firma de ciberseguridad TRC.
Cúpula renovada antes del Plan Estratégico
La avalancha de contratos gubernamentales también ha engordado significativamente la caja. La compañía generó un Flujo de Caja Libre de 1.692 millones, impulsado de forma masiva por los anticipos cobrados de los Programas Especiales de Modernización militar.
Para digerir este nuevo tamaño, el Consejo de Administración aprobó en septiembre una profunda remodelación directiva que simplifica la toma de decisiones. Esta reordenación prepara el terreno para el inminente Plan Estratégico de noviembre, donde se desvelará el verdadero futuro operativo de la multinacional.
