Los beneficios de la banca española siguieron mejorando en el segundo trimestre, impulsados por la expansión de los márgenes y el bajo deterioro del crédito. Los indicadores de liquidez y financiación confirman la solidez de los balances. No obstante, vemos un margen limitado para nuevas mejoras a partir de ahora.
Los activos continuarán revalorizándose, pero el coste de los depósitos está empezando a repuntar de una manera firme aunque lenta. La nueva producción neta es y seguirá siendo escasa durante el resto del año, por lo que los ingresos por intereses no aumentarán. La competencia por los depósitos ha sido escasa hasta la fecha, ya que el sistema sigue presentando un exceso de liquidez y, aunque la beta de los depósitos ha aumentado, especialmente para las empresas, sigue siendo una de las más bajas de Europa.
Salidas de depósitos contenidas. Poca presión sobre los balances por el entorno crediticio
Hasta el momento, apenas se han observado indicios de competencia por los depósitos, ya que el sistema sigue presentando un exceso de liquidez. Los datos del Banco de España de junio muestran una beta de los depósitos del 12% (5% para los hogares y 19% para las empresas). Sigue siendo baja, aunque ha aumentado, especialmente para las empresas, en unos 450 puntos básicos desde mayo. Pero sigue siendo una de las más bajas de Europa.
Las salidas de depósitos se contuvieron: para nuestra muestra de bancos, los depósitos nacionales crecieron un 1% de media en el trimestre, tras registrar un descenso del 3% en el primer trimestre. Santander experimentó cierta estabilización tras las salidas relacionadas con los clientes de CIB (Corporate and Investment Banking) en el primer trimestre.
Bankinter es el único banco que registra un crecimiento de los préstamos y los depósitos de un dígito bajo y medio dígito, respectivamente. En España, las ratios de préstamos sobre depósitos (LTD) se mantienen por debajo de la marca del 100% para todos los prestamistas, en la mayoría de los casos con holgura.


