El histórico banco de fotografías digitales Getty Images se ha acogido esta semana al Capítulo 11 del Código de Bancarrotas de Estados Unidos. La irrupción de la inteligencia artificial generativa, que permite a las agencias publicitarias crear imágenes a medida y sin coste, ha sacudido los cimientos de un negocio millonario que ahora busca oxígeno en los juzgados.
Lejos de una liquidación inminente, este mecanismo legal permite a la compañía reestructurar su colosal deuda de 2.100 millones de dólares (unos 1.900 millones de euros) manteniendo intacta su actividad. La corporación ya ha cerrado un pacto con sus acreedores para extender los plazos de vencimiento y ha garantizado que los pagos y la actividad de sus 1.650 trabajadores continuarán su curso ordinario.
Adiós a Wall Street y rescate privado
El plan de viabilidad pasa por un cambio drástico en su estructura societaria. La empresa abandonará la bolsa tras ver cómo su valoración se ha desplomado un 99% desde que debutó hace cuatro años con una capitalización de 4.800 millones de dólares.
A partir de ahora, la entidad operará como una empresa privada bajo el control de la familia Getty y el fondo inversor Koch Equity Development. Ambos socios inyectarán conjuntamente 533 millones de dólares para repagar pasivos y dotar de nueva liquidez al negocio.
Mark Getty, cofundador y presidente, ha defendido la viabilidad del proyecto asegurando que la marca «goza de una confianza única en todo el mundo como el líder indiscutible en contenido visual prémium». En la misma línea, Craig Peters, consejero delegado, ha reivindicado el éxito operativo de la firma durante las últimas tres décadas gracias a la experiencia de su equipo y a «la singularidad de nuestro archivo».
El desafío frente a los algoritmos
Aunque la sombra de la inteligencia artificial planea sobre esta reestructuración, la crisis de la multinacional se aceleró tras encadenar cuantiosos gastos en litigios y asumir el fracaso de su fusión con Shutterstock, una absorción vetada por el regulador británico. Pese a registrar ingresos récord de 981 millones de dólares el año pasado, la matriz anotó unas pérdidas de 206 millones.
El gran reto de la compañía será ahora reflotar su división de imágenes creativas, cuyo crecimiento se ha estancado al ser el área más vulnerable frente a los algoritmos de generación visual. Para resistir este embate tecnológico, la corporación deberá apoyarse en la rentabilidad de su fotografía editorial y en el volumen de negocio de sus plataformas de bajo coste, como iStock y Unsplash.
