Grifols estudia una OPV en Estados Unidos para vender una participación minoritaria de Biopharma, su negocio principal de medicamentos derivados del plasma. La operación, con la vista puesta en 2027, tiene a Bank of America como asesor de referencia, aunque la compañía aún está en proceso de selección de bancos.
La posible salida a bolsa parte de una valoración preliminar de entre 17.000 y 20.000 millones de euros para Biopharma. El mercado considera exigente esa horquilla, ya que implicaría valorar la filial hasta 13 veces su ebitda de 2025.
El objetivo: reducir deuda
La venta de hasta el 20% de Biopharma permitiría a Grifols ingresar unos 4.000 millones de euros. Esa cuantía serviría para reducir de forma relevante una deuda financiera neta que ascendía a 7.924 millones de euros al cierre de marzo.
Biopharma representa el 86% de las ventas de Grifols, frente al 9% de Diagnóstico y el 2% de Bio Supplies. Por eso, la operación no solo tiene lectura financiera. También redefine el peso estratégico del negocio de plasma dentro de la compañía.
El plan llega después de que Grifols anunciara el cierre de 29 centros de donación de plasma en Estados Unidos. La compañía lo enmarca en una optimización selectiva de su red para concentrar actividad en centros con mayor productividad.
Egipto gana peso en el suministro
La aprobación por parte de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) del plasma procedente de Egipto abre margen para reducir de forma progresiva el uso de plasma estadounidense en mercados internacionales. Grifols busca así reforzar Europa y Egipto como fuentes alternativas de suministro.
La operación no será inminente. Grifols debe definir el perímetro de la nueva sociedad, contratar a su equipo ejecutivo y diseñar una estructura propia de gobierno corporativo antes de testar el apetito de los inversores estadounidenses.
