Las medidas que actúan sobre la demanda no van a arreglar el acceso a la vivienda en los países europeos donde el problema aprieta. Banco Santander defendió este lunes que el camino es el contrario, el de ensanchar la oferta disponible, en una intervención ante el XXIX Congreso Nacional de la Empresa Familiar.
El diagnóstico del banco va más allá del mercado inmobiliario. La amenaza principal para Europa consiste en que su actual debilidad del crecimiento se instale de forma permanente, sostuvo su consejero delegado, Héctor Grisi. «Necesitamos invertir más para crecer más», resumió.
La fotografía española resulta algo más favorable, según el directivo: la economía ha avanzado tres veces más que la eurozona durante los tres últimos ejercicios. El punto débil está en la inversión de las empresas, que se queda por detrás de la que registran los países europeos equiparables. Grisi alertó de lo peligroso que sería dar por sentado que las palancas del crecimiento reciente seguirán funcionando mañana.
Crédito, obra nueva y dos ejemplos americanos
Sobre la vivienda, el consejero delegado reclamó un marco normativo que empuje al mismo tiempo el crédito y la construcción de nuevas viviendas, acompañado de actuaciones públicas orientadas a que haya oferta suficiente. El propio grupo aspira a poner más dinero en infraestructuras e inmuebles dentro del continente.
Grisi recurrió a su experiencia en otros mercados para ilustrar el argumento. En Argentina y en México se aplicaron decisiones que acabaron estrechando el acceso de los ciudadanos a una vivienda, y el resultado se ve hoy en unos ratios hipotecarios medidos sobre el PIB inferiores a los de sus respectivas regiones.
Dependencias, tamaño y mercados nuevos
El repaso del directivo continuó con los elementos que condicionarán la gestión de las compañías. La geopolítica encabeza la lista: cada empresa está obligada a identificar con precisión de qué depende y a no jugárselo todo a un único proveedor ni a una sola tecnología.
Después situó la escala: hay que ganar tamaño y abrir presencia en plazas nuevas. En bastantes sectores, la dimensión y la globalización ya han dejado de ser un objetivo deseable para pasar a ser un requisito de supervivencia competitiva. «Si no salimos a buscar oportunidades, otros vendrán a buscarlas en nuestros mercados», advirtió.
La IA, útil solo si llega a los procesos
La inteligencia artificial aparece en el discurso con una doble función. Sirve para aligerar procesos, atender mejor a la clientela y apuntalar el cumplimiento normativo y el control de riesgos. Y sirve igualmente para ganar tamaño, lanzar servicios inéditos y abrir canales de acceso al cliente que generen ingresos adicionales.
El peligro, matizó Grisi, no consiste tanto en llegar con retraso a esta tecnología como en quedarse descolgado. Por sí misma no produce ningún valor: lo produce cuando entra en los procesos de la compañía y se despliega a gran escala.
El talento será «uno de los principales cuellos de botella», según el máximo ejecutivo del Santander. «Formar y preparar a nuestra gente va a ser tan importante como invertir en la nueva tecnología», afirmó. Ve aquí una baza a favor de la empresa familiar, que puede destinar recursos a sus plantillas pensando en plazos largos y añadir a las herramientas tecnológicas todo lo aprendido durante décadas sobre su mercado, su clientela y la zona donde opera.
