Live Nation Entertainment ha puesto en marcha la refinanciación de 1.200 millones de dólares de deuda que contrajo en plena pandemia. La compañía anunció este martes una colocación privada de bonos en dólares y euros con vencimiento en 2032, con la que trasladaría cinco años más allá un pasivo que expiraba en 2027.
La operación consta de 840 millones de dólares en bonos sénior y de otros 500 millones de euros con el mismo vencimiento. El grupo destinará los fondos, sobre todo, a amortizar la totalidad de sus bonos sénior garantizados al 6,5% que vencen en 2027.
El importe restante cubrirá los gastos de la operación y podrá emplearse en usos corporativos generales, entre ellos la amortización o la recompra de otra deuda de la compañía. La colocación queda sujeta al precio final y a las condiciones de mercado. La promotora no ha detallado todavía el tipo de interés que pagará por los nuevos títulos, de modo que aún no puede calcularse el efecto sobre su factura anual de intereses.
Una emisión nacida del cierre de los conciertos
La deuda que ahora se amortiza procede directamente del parón del negocio de los conciertos por la covid-19. En mayo de 2020, con los espectáculos cancelados o aplazados en todo el mundo, la empresa captó 1.200 millones de dólares mediante bonos garantizados al 6,5% y vencimiento el 15 de mayo de 2027.
La financiación se había anunciado inicialmente por 800 millones de dólares y se amplió después hasta los 1.200 millones por la demanda de los inversores. Según publicó entonces TicketNews, la colocación formaba parte de un plan más amplio para sostener la liquidez durante un periodo prolongado sin grandes giras.
«Un colchón adicional para resistir cualquier escenario hasta bien entrado 2021», describió entonces aquella operación Michael Rapino, consejero delegado de la compañía, que situaba al grupo en condiciones de reactivar el negocio cuando volvieran los directos. Seis años después, el resultado económico de la nueva emisión dependerá del precio que obtenga frente al 6,5% que paga por los bonos actuales.
Otros vencimientos pendientes en 2027
La operación retira uno de los mayores vencimientos a corto plazo, pero no todos. A 30 de junio, la deuda principal total ascendía a 9.280 millones de dólares, una cifra que incluía los 1.200 millones al 6,5% y otros 950 millones en bonos sénior al 4,75% también con vencimiento en 2027.
El informe trimestral clasificó como pasivo corriente la totalidad de la emisión de 2020 por su vencimiento en mayo de 2027. El grupo lleva meses reordenando su estructura financiera: en octubre de 2025 lanzó una emisión de 1.300 millones de dólares en bonos convertibles con vencimiento en 2031, acompañada de nuevas líneas de crédito garantizadas, para retirar títulos que expiraban en 2026 y cancelar préstamos a plazo y crédito revolvente.
Los nuevos bonos de 2032 se venderán mediante colocación privada y no en una oferta pública minorista. El tramo estadounidense se dirigirá a inversores institucionales cualificados bajo la norma 144A, mientras que fuera de Estados Unidos la emisión se acogerá a la Regulación S.
