Las acciones de International Consolidated Airlines Group (IAG) registraron caídas cercanas al 3,50% en el IBEX 35, situándose en torno a 4,285 euros por acción en los primeros compases de la sesión.
El descenso se produce en un contexto marcado por la escalada del conflicto en Oriente Medio, que está generando incertidumbre en los mercados y afectando especialmente al sector aéreo.
La tensión entre Irán, Israel y Estados Unidos ha provocado cierres temporales de espacios aéreos y cancelaciones de vuelos en la región.
El petróleo vuelve a presionar al sector
Uno de los factores que más preocupa a los inversores es la subida del precio del petróleo, un elemento clave en la estructura de costes de las aerolíneas.
El Brent, referencia en Europa, se sitúa en torno a 77 euros por barril, mientras que el West Texas Intermediate supera los 71 euros por barril.
Este encarecimiento del combustible amenaza con reducir los márgenes operativos de las compañías aéreas si el escenario se prolonga.
Volatilidad en las acciones del grupo
A lo largo de la sesión, los títulos de IAG han mostrado una elevada volatilidad, moderando parcialmente las caídas iniciales.
Desde el estallido del conflicto en Oriente Medio, la compañía acumula una corrección cercana al 17,5% desde sus máximos anuales.
Los inversores descuentan el posible impacto de costes energéticos más altos y mayor incertidumbre macroeconómica.
Impacto en las operaciones de vuelo
El grupo aéreo, que integra aerolíneas como British Airways, Iberia y Vueling, ha tenido que afrontar interrupciones y desvíos en vuelos hacia Oriente Medio.
Estas alteraciones operativas implican rutas más largas, mayores tasas aeroportuarias y reprogramaciones de vuelos.
El combustible representa una de las partidas más relevantes para la compañía, que estima un gasto cercano a 7.400 millones de euros en fuel para 2026.
Un impacto que afecta a todo el sector
La presión bursátil no se limita a IAG y se extiende al conjunto del sector aéreo europeo.
La aerolínea noruega Norse Atlantic Airways llegó a caer un 4,59%, mientras que Lufthansa cedía un 2,62% y Air France-KLM retrocedía alrededor de un 2,21%.
También la irlandesa Ryanair registraba descensos cercanos al 1,85%, reflejando el impacto del conflicto y del encarecimiento del petróleo en todo el sector.
