La Reserva Federal ha celebrado una de las reuniones más esperadas de los últimos meses y lo ha hecho para dejar la política monetaria sin cambios. De esta manera, el FOMC ha decidido mantener el precio del dinero en un rango del 0% y el 0,25% y las compras mensuales en los 80.000 millones de dólares en bonos del Tesoro y 40.000 millones de dólares en activos respaldados por hipotecas.
En cuanto a la inflación, Jerome Powell ha hablado de «factores transitorios», algo que sirve para restar preocupación en el mercado entorno a la subida generalizada de los precios que está siendo mayor a lo esperado por el consenso. En cuanto a la previsión de la inflación, la Fed cree que llegará al 3,3% este año, hasta caer al 2%, que es el objetivo de la Reserva Federal en el largo plazo, en 2022.
«Si se fija, los sectores que están impulsando la inflación, como la gasolina o la madera, son sectores que se vieron muy afectados por la pandemia y están rebotando este año. Cuando se pase la escasez de oferta, los precios deberían estabilizarse o incluso caer», explicó Powell.
Aunque, la noticia ha estado en las previsiones el FOMC acerca de las subidas de tipos en el futuro. 13 de los 18 miembros de ese grupo prevé unos tipos de interés del 0,6%, para finales del año 2023. Mientras que el pasado mes de marzo solo siete de los miembros hablaban de esta subida, pero en 2024.

