Varias vulnerabilidades críticas del lenguaje de programación PHP, presente en buena parte de las páginas web del planeta, obligaron a administraciones y compañías de distintos continentes a aplicar correcciones a contrarreloj. El detonante fue el registro de millones de tentativas de ataque contra esos agujeros una vez que se conoció su existencia, según el recuento de una firma del sector de la ciberseguridad.
Los responsables del proyecto distribuyeron el miércoles parches de emergencia y pidieron a los usuarios «actualizar de inmediato». Los fallos llevaban años sin detectarse dentro del propio código. Salieron a la luz gracias al uso de inteligencia artificial (IA).
Apagones preventivos de Tokio a Helsinki
Ese mismo día, varios ejecutivos europeos y de otras regiones optaron por tumbar portales enteros mientras blindaban los servidores. Quedaron fuera de servicio plataformas bancarias, aéreas, ferroviarias, fiscales y gubernamentales en puntos tan distantes como Tokio y Helsinki.
El episodio dejó a la vista dos cosas: cuánto dependen la administración pública y el tejido empresarial de una pieza de software gratuita, y lo complicado que resulta taparla deprisa cuando el problema ya es de dominio público.
Una carrera contra quien explota el fallo
«Los detalles de estos fallos se hicieron públicos antes de que las correcciones estuvieran listas, y desde entonces se han notificado ataques», señaló Madeline Lawrence, cofundadora de Aikido Security. La empresa tiene sede en Bélgica.
«Así que las empresas se apresuraron a actualizar sus sistemas para adelantarse a los atacantes, que podían utilizar la IA para aprovecharse de ellas. De eso se trató toda esta carrera», añadió Lawrence.
La proveedora de servicios en la nube Cloudflare midió la escalada hora a hora. «En las 10 horas previas al anuncio público, detectamos miles de intentos de explotar la vulnerabilidad en toda la red», publicó en la red social X su director ejecutivo, Matthew Prince.
El volumen se multiplicó en cuanto la información circuló. «Esa cifra saltó a decenas de miles en los 45 minutos posteriores al anuncio, a cientos de miles en un plazo de dos horas y ahora asciende a millones», detalló Prince.
Japón, el caso más visible
La aerolínea ANA y la operadora ferroviaria East Japan Railway cortaron parte de su operativa en línea. Hicieron lo propio la correduría Nomura y el grupo crediticio Mitsubishi UFJ Financial Group.
El sector público japonés siguió el mismo camino. El Ministerio de Finanzas y la Agencia Meteorológica dejaron sin servicio una parte de sus portales mientras aplicaban las medidas de protección.
El país encadena un año complicado en esta materia. Los incidentes contabilizados entre enero y septiembre superan ya el total del ejercicio anterior, de acuerdo con los registros de TrendAI.
La lectura de Microsoft
«Ha sido un día y una noche muy largos, lo sé por todo el personal de TI y seguridad (…). No había visto nada parecido en mucho, mucho tiempo», afirmó Satya Nadella, director ejecutivo de Microsoft, durante un acto de la compañía en Colonia (Alemania).
Para Nadella, lo ocurrido refuerza la necesidad de diseñar sistemas digitales que puedan sostenerse y mantenerse en condiciones de seguridad.
