La productividad se ha consolidado como una prioridad estratégica incuestionable para el tejido empresarial español. En esta profunda transformación operativa, la inteligencia artificial (IA) ocupa ya un lugar central, según revela el último «Estudio de Proyección de Empleo» elaborado por ManpowerGroup para el tercer trimestre de 2026.
Los datos demuestran que seis de cada diez organizaciones aseguran que estas nuevas herramientas han impulsado directamente su rendimiento. Este impacto positivo se nota especialmente en las tareas cotidianas, donde el 59% de las firmas identifica una mejora palpable en sus niveles de eficiencia.
El motor de la automatización
Más allá del soporte diario en la oficina, el 55% de las empresas encuestadas destaca la automatización de procesos internos como un motor clave de crecimiento. A su vez, un 51% ya integra estas soluciones de forma estructural dentro de su estrategia para maximizar los resultados comerciales.
El informe confirma que las herramientas basadas en inteligencia artificial encabezan las innovaciones con mayor impacto en los flujos de trabajo. Sin embargo, el análisis también advierte de que el despliegue de estos sistemas tecnológicos no funciona si no va acompañado de una fuerte apuesta por el capital humano.
Formación y bienestar laboral
La formación continua se erige como el pilar complementario imprescindible de esta revolución. El 51% de las compañías señala los programas de recualificación (upskilling y reskilling) como una fuente vital de mejora, mientras que un 48% invierte en capacitaciones específicas para el uso de la IA.
A la pata formativa se suman otras medidas decisivas para el negocio vinculadas directamente a la experiencia del empleado. La flexibilidad horaria y los beneficios no salariales son valorados por el 47% de las organizaciones, seguidos de cerca por los ansiados incrementos retributivos (46%).
Una tendencia a escala mundial
En la lista de incentivos para elevar la motivación y la productividad también destacan los modelos de trabajo híbrido o 100% remoto (41%) y las iniciativas de mentoría (38%). Todo ello conforma un ecosistema donde la eficiencia tecnológica y el bienestar del trabajador retroalimentan la competitividad.
Para Luis Miguel Jiménez, director general de la firma, la IA «es una herramienta estratégica para ganar eficiencia», pero su potencial real estalla cuando se invierte en formación. Una tendencia que también lidera a nivel global, donde la automatización y la recualificación marcan el rumbo internacional.
