Juan Carlos Higueras, profesor de EAE Business School considera que la recesión es inevitable para las economías, pero que lo importante será ver la envergadura de la misma, que dependerá de la evolución de factores como la inflación, la contracción del crédito o las incertidumbres geopolíticas, entre otros.
¿Por qué se descarta una recesión inminente?
La mayor parte de los países están poniendo en marcha medidas para conseguir lo que se llama un aterrizaje suave de las economías y disponer de mayor capacidad para maniobrar ante la desaceleración actual y la posible recesión.
De esta forma, a pesar de la elevada inflación que es estructural en gran medida y la subida de tipos de interés, que se está llevando a cabo con incrementos suaves, la recesión ya se percibe desde hace meses, pero se está consiguiendo retrasar su llegada real.
Sin embargo, conforme pasan los meses, cada vez estamos más cerca de la recesión y, por tanto, más inminente será. La clave es si el impacto será fuerte o suave.
¿Es arriesgado hablar de descartar una recesión, podríamos hablar de un atraso únicamente? ¿De qué dependerá?
Es arriesgado taparse los ojos ante la realidad, la recesión está ahí, avanzando. Si los agentes económicos se relajan de forma prematura, en este aspecto, podría ser más aguda la recesión cuando llegue, por tanto, el golpe más fuerte.