La Unión Europea generó 765 millones de toneladas de residuos en 2024, lo que equivale a 1.697 kg por persona, excluidos los grandes residuos minerales procedentes de minería, canteras, construcción y demolición, según los datos publicados este jueves por Eurostat.
Esa cifra supone una reducción del 1,9% respecto a los 779,5 millones de toneladas registrados en 2004. Los 765 millones de toneladas de 2024 representan el 35% del total de residuos generados, que asciende a 2.196 millones de toneladas al incluir los grandes residuos minerales.
Entre los países de la UE, Estonia encabeza la generación con 4.703 kg por habitante, cifra vinculada a la producción de energía a partir de pizarra bituminosa. Le siguen Bélgica (3.157 kg) y Bulgaria (2.881 kg). En el extremo opuesto, Malta registra la cifra más baja con 1.092 kg por persona, seguida de Irlanda (1.199 kg) y Eslovenia (1.254 kg).
En cuanto al tratamiento, casi dos tercios de los residuos (61,8%) se destinaron a operaciones de valorización. El reciclaje representó el 42,0% del total tratado, el relleno de tierras el 13,3% y la incineración con recuperación energética el 6,5%. El 37,8% fue depositado en vertedero y el 0,4% incinerado sin recuperación energética.
Las diferencias entre países son notables. En 12 países de la UE el reciclaje superó el 50% del tratamiento de residuos, con Italia (87,3%), Hungría (77,1%) y Eslovaquia (69,8%) a la cabeza. En Eslovenia, el 67,8% de los residuos se empleó para relleno de áreas excavadas o trabajos de ingeniería y paisajismo; en Irlanda, ese porcentaje fue del 45,2%.
El vertedero dominó en Bulgaria (91,4%), Finlandia (84,4%) y Suecia (75,1%). La incineración con recuperación energética, aunque minoritaria en el conjunto de la UE, representó el 27,0% del tratamiento en Dinamarca y el 19,4% en Lituania.
