Grifols atraviesa una sesión complicada en el mercado español, con sus acciones retrocediendo un 1,92% hasta cotizar a 9,19 euros al cierre de la jornada del jueves.
El gráfico intradía revela una clara tendencia bajista desde primera hora de la mañana. La cotización arrancó por encima de los 9,40 euros pero fue cediendo terreno de forma progresiva, marcando mínimos en torno a los 9,20 euros durante las últimas horas de negociación.
La presión vendedora sobre la farmacéutica catalana se intensifica en un momento crucial para el sector. Los inversores muestran cautela ante Grifols, mientras la compañía navega entre las turbulencias del mercado de derivados plasmáticos y las exigencias de los mercados internacionales.
La resistencia en los 9,37 euros ha demostrado ser sólida, frenando cualquier intento de recuperación. Si la tendencia bajista persiste, los siguientes soportes técnicos se situarían en la zona de los 9,10 euros, nivel que podría definir el rumbo a corto plazo.
