La sede de Swatch en Biel/Bienne no parece una oficina convencional. Parece una pieza en movimiento. Una estructura ondulante, casi orgánica, que traduce al lenguaje arquitectónico la identidad de una marca acostumbrada a mezclar diseño, color y precisión relojera.
El edificio, firmado por Shigeru Ban, se inauguró tras casi cinco años de construcción y forma parte del Campus Swatch Omega. La compañía lo presenta como una de las mayores estructuras de madera del mundo, con una silueta curva que rompe con la imagen clásica del bloque corporativo.
La arquitectura también funciona como declaración de carácter. Mientras Omega se asocia en el campus con la precisión y la exactitud, Swatch se expresa a través de una sede más libre, abierta y lúdica. La Cité du Temps actúa como punto de unión entre ambas personalidades.
Una oficina bajo una piel de madera
La sede principal se extiende a lo largo de 240 metros, alcanza los 35 metros de ancho y llega a los 27 metros en su punto más alto. Su envolvente de madera y vidrio construye una piel continua que envuelve el espacio de trabajo y conecta el edificio con la ciudad.

En el interior, Swatch distribuye unos 25.000 metros cuadrados en cinco plantas para los equipos de Swatch International y Swatch Suiza. El edificio permite hasta 400 puestos de trabajo en formato coworking, con galerías interiores, zonas comunes, cafetería y espacios de concentración.
La oficina no se limita a ordenar mesas. Introduce olivos interiores, balcones, cabinas de privacidad y unas Reading Stairs pensadas para pausas creativas y conversaciones informales. Todo responde a una misma idea: convertir el trabajo en una experiencia más flexible, visual y social.
Sostenibilidad con precisión relojera
La madera suiza es el gran material del proyecto. La estructura incorpora cerca de 4.600 vigas y alrededor de 2.800 elementos de fachada, con piezas opacas, translúcidas y transparentes adaptadas a su posición y función. No hay dos componentes exactamente iguales.

La sostenibilidad no aparece como un gesto añadido. El edificio utiliza energía solar, agua subterránea para calefacción y refrigeración, ventilación eficiente, iluminación LED y oficinas sin papel. Sus 442 paneles solares curvos generan alrededor de 212,3 MWh al año.
La precisión técnica resulta clave. La envolvente integra cableado, sistemas de climatización y protección solar dentro de la propia estructura. La madera permite esa combinación entre exactitud industrial y calidez material, algo especialmente coherente en una empresa nacida alrededor del tiempo.

Un campus para contar la marca
La sede dialoga con la Cité du Temps, que alberga el Omega Museum, Planet Swatch y el Nicolas G. Hayek Conference Hall. El conjunto no funciona solo como espacio de trabajo, sino como relato físico del grupo: producción, memoria, exposición, marca y comunidad.
La casa de Swatch demuestra que una oficina puede ser mucho más que un contenedor de actividad. Puede ordenar equipos, proyectar cultura corporativa y convertirse en una herramienta de marca empleadora. En Biel/Bienne, el reloj no solo se fabrica: también se habita.
