Las empresas ligadas al turismo registraron fuertes subidas en Bolsa por el alivio del mercado ante los avances geopolíticos en Oriente Próximo y la caída del precio del crudo. El movimiento benefició especialmente a aerolíneas, hoteles, agencias online y compañías vinculadas al tráfico aéreo.
El repliegue del petróleo supone un factor directo para el sector aéreo, ya que el combustible representa una de sus principales partidas de gasto operativo. El Brent llegó a caer un 4,4%, hasta los 83,5 dólares por barril, mientras que el WTI retrocedía un 5,2%, hasta el entorno de los 80,5 dólares.
En el mercado español, IAG encabezó las ganancias del sector turístico del IBEX 35 con un repunte superior al 4%. El grupo, que integra Iberia, British Airways, Vueling y Aer Lingus, consolidó sus títulos por encima de los 5,25 euros por acción.
El crudo marca el ritmo
La subida se extendió a otras compañías vinculadas al viaje y al consumo turístico. Aena avanzó un 1,54%, hasta los 26,34 euros, mientras que Amadeus repuntó un 4,6%, hasta los 53,3 euros por título.
En el mercado continuo, eDreams Odigeo destacó con una revalorización cercana al 6%, hasta los 4,76 euros por acción. Meliá Hotels International también se anotó una subida próxima al 2%, con sus títulos rozando los 1,81 euros.
La reacción de los inversores refleja una lectura clara: un petróleo más barato mejora los márgenes esperados de aerolíneas y empresas turísticas, alivia la presión sobre costes y despeja parte de las incertidumbres para la temporada alta.
Europa también compra aerolíneas
El movimiento no se limitó a España. En Europa, Air France-KLM subió un 2,87%, Ryanair avanzó un 1,58%, Wizz Air ganó un 5,74%, Lufthansa repuntó un 5,70% y easyJet sumó un 1,94%.
El mercado también penalizó a las compañías petroleras. Repsol llegó a caer un 5,5%, mientras que Shell y BP cedían más del 3%, en una rotación que favoreció a sectores más dependientes del ciclo económico y castigó a los valores ligados al crudo.
La Bolsa española se movió en ese contexto de alivio generalizado. El IBEX 35 llegó a superar los 19.000 puntos por primera vez, apoyado por el optimismo ante un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán y por la reapertura esperada del estrecho de Ormuz.
Un rebote con cautela
El impacto del crudo tiene especial importancia para el turismo, porque combina costes energéticos, demanda de viajes, precios de billetes y percepción de riesgo geopolítico. Una menor presión del petróleo puede mejorar las previsiones de aerolíneas y operadores turísticos.
Aun así, el mercado mantiene la prudencia. El acuerdo todavía necesita concreción, ejecución y seguimiento, y varias fuentes financieras advierten de que el riesgo geopolítico no puede darse por cerrado hasta que se formalicen los compromisos.
La sesión deja una señal relevante para el sector: cuando baja la presión energética, el dinero vuelve con rapidez hacia las compañías de viajes, aerolíneas y hoteles. La evolución del Brent y la estabilidad en Oriente Próximo marcarán ahora el alcance real del rebote.
