En el sector de la vivienda en España persiste un problema subyacente que raramente se menciona: la falta de trazabilidad en el proceso de construcción de las promociones inmobiliarias. Este factor afecta de manera significativa la eficiencia operativa, en un momento en el que la demanda y la presión sobre los plazos son elevadas.
Actualmente, muchas de las prácticas internas se realizan con métodos analógicos, lo que fomenta la dispersión de información entre diferentes plataformas y formatos, como hojas de Excel, correos electrónicos, mensajes de WhatsApp o documentos en papel. Esta situación provoca una discontinuidad de los datos y el surgimiento de incidencias que no se detectan a tiempo o se duplican, afectando tanto a promotores como a compradores.
Ineficiencia y sobrecostes operativos
El resultado de estos problemas de trazabilidad incluye retrasos en las entregas, sobrecostes operativos y tensiones en la relación entre promotores y constructoras. Además, la experiencia del comprador se ve afectada, resultando en una posventa que, en muchos casos, se convierte en un punto crítico de insatisfacción. La gestión adversa de estas incidencias impacta negativamente en uno de los momentos más importantes de la vida del comprador.
