El grupo alemán Lufthansa ha decidido adelantar la aplicación de un paquete de medidas para enfrentar la duplicación de los precios del queroseno y las frecuentes huelgas de personal. La decisión se produce en un contexto marcado por la guerra en Irán, que ha elevado los costes operativos.
El responsable financiero del grupo, Till Streichert, explicó que «como primer paso de efecto inmediato, a partir de pasado mañana se eliminarán definitivamente del programa los 27 aviones operativos de Lufthansa CityLine» para aminorar las pérdidas de esta filial. A los empleados de CityLine se les ha ofrecido la opción de cambiarse a otras empresas del grupo.
La suspensión se adelantó debido al alto coste de mantenimiento de los aviones Canadair CRJ, ya cerca del final de su vida útil. Además, se eliminarán seis vuelos intercontinentales al término del verano para sacar de la flota los últimos Airbus A340-600 y Boeing 747-400.
Reducción del consumo de combustible
El ahorro de queroseno mediante la retirada de aviones ineficientes permitirá reducir el porcentaje de carburante consumido por el grupo, bajando del 20 % actual al 10 %. Esta medida busca mitigar el impacto del incremento en el precio del queroseno, cuyo costo no está asegurado.
Varios vuelos de Lufthansa, incluyendo CityLine, se han visto afectados por huelgas de 48 horas del personal de cabina y de pilotos, con excepción de Eurowings donde la huelga fue de 24 horas. El conflicto está vinculado a las pensiones de jubilación de empresa.
El miércoles, en medio de estas tensiones, Lufthansa celebró el centenario de su primer vuelo de línea regular con una ceremonia en Fráncfort, en la que participaron el canciller germano Friedrich Merz y el ministro de Transporte Patrick Schnieder.
