Microsoft ha convertido la inteligencia artificial empresarial en el principal eje de crecimiento de su negocio, pero con un matiz relevante: la compañía ya no quiere depender de una sola alianza tecnológica para capturar esa demanda. El foco se desplaza hacia Azure, Copilot y Microsoft Foundry.
La compañía cerró su tercer trimestre fiscal de 2026 con 82.900 millones de dólares de ingresos, un 18% más, y un beneficio neto de 31.800 millones de dólares, un 23% superior. Su negocio de IA superó una tasa anualizada de ingresos de 37.000 millones de dólares, con un crecimiento del 123%.
El dato clave está en la nube. Microsoft Cloud alcanzó 54.500 millones de dólares, un 29% más, mientras Azure y otros servicios cloud avanzaron un 40%. Ese crecimiento sostiene la tesis de que la IA no actúa solo como producto, sino como motor de consumo de infraestructura.
Una IA menos atada a OpenAI
Microsoft y OpenAI han reformulado su relación. Microsoft seguirá como socio cloud principal de OpenAI, pero la licencia sobre su propiedad intelectual pasa a ser no exclusiva y OpenAI podrá servir sus productos a clientes en cualquier proveedor cloud.
El nuevo acuerdo también elimina los pagos de reparto de ingresos de Microsoft a OpenAI, mientras mantiene pagos de OpenAI a Microsoft hasta 2030 con un límite total. La relación continúa, pero deja de funcionar como una dependencia cerrada.
Ese giro encaja con la estrategia de Microsoft Foundry. La plataforma ofrece acceso a modelos de OpenAI, Anthropic Claude, Meta, Mistral AI, DeepSeek, xAI, Cohere, Hugging Face y NVIDIA, entre otros. Microsoft vende así una propuesta multimodelo para empresas que buscan flexibilidad, cumplimiento y control.
Copilot busca escala real
Copilot también gana tracción en el mercado corporativo. Microsoft desplegará Copilot 365 para unos 743.000 empleados de Accenture, en el mayor acuerdo empresarial anunciado hasta ahora para su asistente de IA.
El reto sigue siendo la adopción masiva. Reuters señala que algo más del 3% de los más de 450 millones de usuarios empresariales de Microsoft 365 paga por Copilot, con un precio de 30 dólares al mes. La oportunidad es grande, pero todavía exige conversión comercial.
Microsoft intenta acelerar esa adopción con más modelos y herramientas de validación. Charles Lamanna, responsable de Microsoft 365 Apps y Copilot Platform, señaló que la integración de modelos como Anthropic y herramientas como Critique están ayudando a impulsar la demanda empresarial.
El coste de crecer
La otra cara del crecimiento está en la inversión. Amy Hood, directora financiera de Microsoft, anticipó un gasto de capital superior a 40.000 millones de dólares en el cuarto trimestre fiscal y unos 190.000 millones de dólares durante 2026 para ampliar capacidad.
Ese esfuerzo responde a una demanda que aún supera la oferta disponible. Microsoft espera seguir con restricciones de capacidad durante 2026, aunque prevé una aceleración moderada de Azure en la segunda mitad del año natural.
La lectura para el mercado es clara: Microsoft no abandona OpenAI, pero quiere que su crecimiento en IA dependa cada vez más de su propia plataforma empresarial. Azure aporta infraestructura, Copilot distribuye la experiencia al usuario y Foundry convierte la variedad de modelos en una ventaja comercial.
