Natalia Escobedo acaba de tomar las riendas del mercado ibérico para consolidar a la multinacional en plena explosión de la inteligencia artificial. La directiva asume el cargo de vicepresidenta sénior y directora general de Salesforce en España y Portugal.
Con este movimiento, la ejecutiva sucede a Enrique Polo de Lara, quien estuvo al frente de la filial durante más de doce años. El objetivo ahora es transformar las organizaciones mediante el uso avanzado de los datos y un CRM corporativo mucho más predictivo.
El salto a la automatización
El fichaje se produce en un contexto de auténtica ebullición para la industria tecnológica. Según los datos de IDC, el gasto en inteligencia artificial para el entorno de trabajo en España rozará los 35.900 millones de dólares para el año 2030.
Para liderar este mercado, la compañía apuesta con fuerza por «Agentforce». Esta innovadora plataforma permite crear y desplegar agentes autónomos, logrando que el talento humano y las máquinas trabajen codo con codo de forma muy natural.
Un currículum con pedigrí tecnológico
La nueva responsable aterriza en la empresa tras más de once años ocupando distintos puestos de liderazgo dentro de Microsoft. En su última etapa, formó parte de la cúpula nacional gestionando el sector público y pilotando las ventas de «Azure».
Su extensa carrera profesional, de más de dos décadas, arrancó originalmente como consultora técnica en IBM. Durante esa primera etapa, llegó a participar en el ambicioso desarrollo de los sistemas de información para los Juegos Olímpicos de Sídney 2000.
Deporte, gestión y ambición corporativa
Antes de dar el salto a su nuevo puesto, también formó parte del equipo directivo de Software AG, impulsando grandes proyectos de modernización. Es licenciada en Administración de Empresas por la Complutense de Madrid y traslada los valores del deporte a su liderazgo.
Marco Hernansanz, vicepresidente ejecutivo de la firma para el sur de Europa, ha destacado que esta probada trayectoria será la clave del crecimiento regional. La ejecutiva asume el reto con la máxima ambición por generar un impacto de negocio real.
