El mercado ha enviado una señal clara a los grandes de la tecnología: gastar más de lo que se gana en inteligencia artificial ya no es gratis. Así lo recoge según publica El Mundo.
Alphabet cerró el jueves con una caída del 12,6%, su peor sesión desde que comenzó a cotizar en 2004. En una sola jornada destruyó unos 500.000 millones de dólares de valor bursátil. El detonante: un flujo de caja negativo de 9.100 millones de dólares en el trimestre, el segundo consecutivo en números rojos, tras invertir 51.400 millones en centros de datos, servidores e infraestructura de red.
Amazon e Intel prolongaron las caídas el viernes. Amazon cedió un 7% pese a que AWS facturó 46.000 millones de dólares, un 39% más, y registró el mayor margen operativo de su historia. Intel llegó a perder casi un tercio de su valor en bolsa a media jornada. El negocio funciona; el problema son las cuentas.
En el caso de Google, el foco se pone en su buscador. Sundar Pichai destacó que las búsquedas crecen al mayor ritmo en cinco años, pero los ingresos por publicidad, 63.300 millones de dólares, apenas variaron respecto al trimestre anterior. Philipp Schindler, director de negocio, admitió que el auge del Modo IA —la búsqueda conversacional— ha generado «menor monetización»: cuando Gemini responde directamente, los usuarios hacen menos clics en enlaces patrocinados.
Alphabet prevé gastar entre 195.000 y 205.000 millones este año y «significativamente» más en 2027. En junio ya amplió capital en 80.000 millones de dólares. Andy Jassy, consejero delegado de Amazon, prometió gastar «sensiblemente más» en 2027 que los 220.000 millones previstos para este ejercicio.
Microsoft fue la excepción. Presentó resultados el mismo miércoles que Google y su acción apenas se movió. Azure creció un 48% y la compañía sigue generando caja. El analista Jeremy Saltzberg, de Check Capital Management, lo resume: el mercado no castiga invertir en IA, castiga invertir más de lo que se gana.
El castigo se extendió a proveedores y empresas vinculadas al boom de los centros de datos. AMD y Sandisk caían cerca de un 10% el viernes. CoreWeave, que arrastra 50.000 millones de deuda, cedía un 6%.
El contexto monetario añade presión. La Reserva Federal mantuvo los tipos entre el 3,75% y el 4%, con el mercado asignando más de un 80% de probabilidades a otra subida en diciembre y el petróleo por encima de los 100 dólares. Financiar infraestructura con deuda resulta progresivamente más costoso.
La próxima referencia llegará el 17 de noviembre, cuando Nvidia presente resultados. La demanda de IA no está en duda —la nube de Google acumula 561.000 millones en contratos pendientes—, pero Wall Street ya no da carta blanca para quemarla.
