Todo empezó en la puerta de una escuela. Carles Porta observó una escena cotidiana: familias, profesores, prisas y cambios de última hora. Allí detectó una grieta invisible. No siempre era fácil saber, con total certeza, quién podía recoger a cada menor. Esa duda fue el inicio de Qualla Kids.
La startup nació para resolver un problema muy concreto: coordinar a familias, docentes y centros educativos en la salida escolar. Su aplicación permite autorizar personas, registrar recogidas y enviar notificaciones en tiempo real. Todo queda trazado: quién recoge, cuándo y desde qué centro.
La idea tomó forma tras un trabajo de fin de máster premiado por UPC Emprèn. A partir de ahí, Porta y su equipo decidieron convertir la intuición en producto. Querían eliminar llamadas, papeles, correos y mensajes dispersos. La seguridad debía caber en un gesto sencillo: un clic.
Validación profesional
El salto llegó con la validación de los centros. En 2022, Qualla Systems cerró una ronda de más de 250.000 euros liderada por EconomistesBAN. Entonces, Qualla Kids ya sumaba 78 centros, 7.700 usuarios y más de 420.000 recogidas registradas en Catalunya, Valencia y Baleares.
Hoy, la compañía trabaja con 140 escuelas en España, México, Colombia y Perú. En 2025 alcanzó una facturación de 200.000 euros y prevé llegar a 800.000 euros en 2026. También ha levantado 930.000 euros en varias rondas y mantiene abierta otra de 200.000 euros para crecer.
La herramienta ya va más allá de la recogida. Gestiona comedor, transporte, autorizaciones, derechos de imagen y hasta pixelación automática con IA. Qualla Kids no solo protege salidas; ordena procesos escolares que antes dependían de memoria, papel y confianza.
Su ambición pasa por expandirse a nuevos mercados como Argentina y Chile. Pero el propósito sigue siendo el mismo que en aquella puerta de colegio: dar tranquilidad a las familias y tiempo a las escuelas. Como resume Porta, se trata de convertir la gestión diaria en un entorno más seguro, simple y humano.