Heineken ha propuesto a Rafael Oliveira como nuevo presidente del consejo ejecutivo y consejero delegado del grupo. El nombramiento queda pendiente de aprobación por parte de los accionistas en una junta extraordinaria convocada para el 5 de agosto de 2026.
El directivo asumirá el cargo el 1 de octubre de 2026 por un periodo inicial de cuatro años. Su llegada cierra el proceso de búsqueda abierto tras la salida de Dolf van den Brink, que dejó la dirección del grupo después de casi seis años al frente de la cervecera.
Oliveira procede de JDE Peet’s, la compañía neerlandesa especializada en café y té, donde ejercía como consejero delegado desde 2024. Su elección marca un cambio relevante para Heineken, que incorpora un perfil externo con experiencia en gran consumo, transformación operativa y mercados internacionales.
Un relevo con perfil externo
La compañía destaca la trayectoria de Rafael Oliveira en negocios globales complejos. Tras la adquisición de JDE Peet’s por Keurig Dr Pepper, el ejecutivo había sido designado para liderar Global Coffee Co., una nueva compañía cotizada centrada en café y con una facturación anual aproximada de 16.000 millones de dólares.
Antes de su etapa en JDE Peet’s, Oliveira trabajó durante una década en The Kraft Heinz Company. Allí llegó a ocupar la presidencia de Mercados Internacionales, con responsabilidad sobre una cartera superior a 7.000 millones de dólares en Europa, África, Asia-Pacífico y América Latina.
Heineken subraya su capacidad para ejecutar estrategias centradas, mejorar el rendimiento financiero y reforzar equipos. «Confío en que aceleraremos el crecimiento, impulsaremos la productividad y prepararemos Heineken para el futuro», afirmó Rafael Oliveira, futuro consejero delegado del grupo.
Cerveza, consumo y rentabilidad
El nombramiento llega en un momento de presión para las grandes cerveceras. El sector afronta cambios en los hábitos de consumo, menor crecimiento de los volúmenes globales y una mayor competencia en categorías sin alcohol o de baja graduación.
Heineken también debe avanzar en su plan EverGreen 2030, con el que busca crecer de forma más rentable, mejorar la productividad y reforzar su posición en mercados clave. La compañía espera que Oliveira acelere la ejecución de esa hoja de ruta.
El reto incluye recuperar dinamismo comercial sin perder disciplina financiera. Reuters señala que el grupo también trabaja en un plan de ajuste de 6.000 empleos, en un contexto de mayor exigencia por parte de inversores y accionistas.
El reto del nuevo ciclo
La experiencia de Oliveira en café puede aportar una mirada distinta al negocio de la cerveza. Su perfil combina consumo masivo, gestión internacional y conocimiento financiero, aunque varios analistas advierten de que deberá demostrar su adaptación a una industria con dinámicas propias.
Para Heineken, el relevo no es solo un cambio de primer ejecutivo. La compañía busca reforzar su capacidad de ejecución, ordenar prioridades y responder a un mercado donde las marcas globales compiten por crecimiento, rentabilidad y nuevos hábitos de consumo.
