Berkshire Hathaway ha alcanzado un acuerdo para comprar Taylor Morrison Home Corporation por 72,50 dólares por acción en efectivo, en una operación que valora al promotor residencial en unos 6.800 millones de dólares de capital y 8.500 millones de dólares de valor empresa.
La transacción supone la primera gran adquisición de Greg Abel como consejero delegado de Berkshire Hathaway desde que asumió el cargo a comienzos de 2026, en sustitución de Warren Buffett, que permanece como presidente del conglomerado.
El precio pactado representa una prima del 24% sobre el cierre de Taylor Morrison del viernes 29 de mayo, cuando sus acciones terminaron en 58,50 dólares. La operación se pagará íntegramente en efectivo.
La primera gran compra de Greg Abel
La adquisición permite a Berkshire desplegar parte de su enorme posición de caja, que cerró marzo en 380.200 millones de dólares, según Reuters. La compañía llevaba tiempo acumulando liquidez y actuando con disciplina en un mercado marcado por valoraciones exigentes.
Taylor Morrison, con sede en Scottsdale, Arizona, opera en 21 mercados de 12 estados de Estados Unidos y cuenta con más de 350 comunidades. La compañía trabaja en vivienda de entrada, segmentos de reposicionamiento, comunidades de estilo residencial y desarrollos de alquiler bajo la marca Yardly.
La empresa también ofrece servicios financieros vinculados a la compra de vivienda, entre ellos hipotecas, títulos, depósitos en garantía y seguros para propietarios. Esa estructura encaja con la visión de Berkshire, que ya tiene intereses relevantes en construcción residencial, materiales y servicios inmobiliarios.
Una apuesta por la vivienda
Berkshire Hathaway ya controlaba Clayton Homes, adquirida en 2003, y mantiene negocios vinculados a la construcción como Acme Brick, Benjamin Moore y Johns Manville. También tenía participaciones en Lennar y NVR al cierre de marzo.
«Berkshire está adquiriendo un constructor nacional de primer nivel», señaló Greg Abel, consejero delegado de Berkshire Hathaway, al explicar que el grupo espera unificar sus operaciones de construcción residencial en una plataforma combinada.
Taylor Morrison seguirá operando bajo su actual equipo directivo. Sheryl Palmer, presidenta y consejera delegada de la compañía, continuará al frente del negocio una vez se cierre la adquisición.
El calendario de la operación
El cierre de la compra está previsto para la segunda mitad de 2026, sujeto a la aprobación de los accionistas de Taylor Morrison, a las autorizaciones regulatorias y al cumplimiento de las condiciones habituales en este tipo de operaciones.
Una vez completada la adquisición, Taylor Morrison dejará de cotizar en la Bolsa de Nueva York y pasará a ser una compañía privada dentro del perímetro de Berkshire Hathaway. Goldman Sachs y Moelis actúan como asesores financieros de Taylor Morrison en la operación.
