El Consejo de la Unión Europea y el Parlamento Europeo han alcanzado un acuerdo político provisional para poner en marcha AGILE, un nuevo programa destinado a acelerar la innovación tecnológica en el sector de la defensa. El instrumento contará con un presupuesto de 115 millones de euros.
La iniciativa estará dirigida principalmente a pymes, startups y scaleups que desarrollen tecnologías emergentes o disruptivas. El objetivo es facilitar que estas compañías puedan transformar sus prototipos en soluciones operativas para las fuerzas armadas europeas.
El acuerdo todavía deberá ser refrendado formalmente por el Consejo y el pleno del Parlamento Europeo. Tras su aprobación definitiva, el reglamento entrará en vigor 20 días después de su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea y se espera que el programa comience a operar a principios de 2027.
Hasta el 100% de los costes
AGILE prevé financiar entre 20 y 30 proyectos, con ayudas que podrían situarse entre uno y cinco millones de euros por iniciativa. El programa podrá cubrir hasta el 100% de los costes considerados elegibles.
Uno de sus principales cambios será la reducción de los plazos administrativos. Bruselas pretende resolver la concesión de las ayudas en un máximo de cuatro meses, frente a los procedimientos más largos que suelen acompañar a los programas europeos de defensa.
Las empresas también podrán reclamar determinados gastos realizados hasta tres meses antes del cierre de las convocatorias. La Comisión calcula que las tecnologías apoyadas podrían llegar a las fuerzas armadas en un plazo de entre uno y tres años.
Acceso a instalaciones militares
El acuerdo incluye un acceso acelerado a instalaciones de ensayo, certificación y experimentación. La medida busca eliminar una de las principales barreras que encuentran las pequeñas empresas para probar sus soluciones y llevarlas posteriormente al mercado.
El programa también pondrá en marcha mecanismos de intermediación entre las startups y los grandes contratistas de defensa. Estas conexiones permitirán integrar las tecnologías desarrolladas por empresas emergentes en las cadenas de suministro de los principales grupos industriales europeos.
AGILE podrá apoyar tanto tecnologías creadas específicamente para defensa como la adaptación de soluciones civiles a usos militares. Entre los ámbitos prioritarios aparecen la inteligencia artificial, la computación cuántica y los drones.
De los prototipos al mercado
La Comisión Europea considera que los sistemas tradicionales de contratación dificultan la entrada de nuevos actores y ralentizan la adopción de tecnologías disruptivas. AGILE estará orientado a proyectos con un nivel de madurez elevado, más próximos al despliegue que a la investigación inicial.
El programa financiará dos grandes tipos de actividades: el desarrollo de productos y tecnologías de defensa vinculados a necesidades concretas, y las actuaciones necesarias para facilitar que esas soluciones encuentren compradores y lleguen al mercado.
AGILE complementará otros instrumentos comunitarios como el Fondo Europeo de Defensa, el programa EUDIS, el Consejo Europeo de Innovación y el Programa Europeo de la Industria de Defensa. Con esta iniciativa, Bruselas busca reducir sus dependencias estratégicas y acelerar la incorporación de nuevas empresas al ecosistema europeo de defensa.
