En un entorno marcado por las tensiones geopolíticas y la política monetaria, los metales preciosos continúan reforzando su posición histórica como escudo frente a la inestabilidad. La digitalización y los nuevos perfiles de compradores están transformando un sector tradicionalmente rígido, ampliando su accesibilidad sin comprometer la seguridad. En este contexto, The Officer conversa con Daniel Marburger, CEO de StoneX Bullion, sobre el comportamiento del oro como activo refugio, las tendencias emergentes en su comercialización y el papel fundamental de la tecnología para garantizar la transparencia en las transacciones globales.
TOFF.- Aparte de los riesgos geopolíticos, ¿qué factores clave impulsan actualmente el precio del oro?
DM.- Inflación y política monetaria: Las expectativas en torno a las decisiones de la Reserva Federal sobre los tipos de interés son un factor clave para el oro, ya que los tipos influyen en el coste de oportunidad de mantener activos que no generan rendimientos. Compras de los bancos centrales: Muchos bancos centrales, especialmente aquellos de regiones expuestas a tensiones geopolíticas, están aumentando sus reservas de oro con el objetivo de diversificar y reducir su dependencia del dólar estadounidense. Dólar estadounidense y rentabilidad de los bonos: Los movimientos del dólar estadounidense y de la rentabilidad de los bonos afectan directamente al atractivo del oro para los inversores internacionales.
TOFF.- ¿Cuál es su perspectiva sobre el futuro de los activos refugio como el oro?
DM.- Creo que el papel del oro seguirá fortaleciéndose. Los bancos centrales continúan diversificando sus reservas para reducir su dependencia del dólar estadounidense, y los inversores particulares están haciendo lo mismo. El oro representa resiliencia e independencia: ofrece protección frente al riesgo sistémico y frente a los cambios de sentimiento a corto plazo.
TOFF.- ¿Por qué el oro es una buena opción durante periodos de inestabilidad?
DM.- El oro se considera desde hace siglos un activo refugio por sus características únicas. A diferencia de las monedas fiduciarias, no puede devaluarse mediante la emisión adicional por parte de los bancos centrales. Cuenta con un valor intrínseco y, históricamente, ha mantenido su poder adquisitivo a lo largo del tiempo. Además, el oro es un activo muy líquido y aceptado universalmente, lo que lo convierte en una de las opciones más fiables para preservar el patrimonio. En periodos de inestabilidad económica, crisis financieras o presiones inflacionistas, históricamente ha mostrado un mejor comportamiento que activos tradicionales como las acciones o los bonos. En momentos de crisis, el oro tiende a comportarse especialmente bien. Cuando los mercados bursátiles caen, los inversores buscan refugio en activos capaces de conservar su valor y que no estén directamente ligados a las políticas gubernamentales o a los ciclos económicos.
TOFF.- ¿Quiénes son los nuevos inversores que están entrando en el mercado de los metales preciosos y en qué se diferencian de los compradores tradicionales?
DM.- Hemos observado un cambio claro. Cada vez más inversores jóvenes y mujeres están entrando en este mercado y ven el oro no solo como una cobertura frente a la inflación, sino también como una reserva de valor tangible e independiente. Estos nuevos inversores valoran especialmente la transparencia, el acceso digital y la sostenibilidad. Los asesores patrimoniales desempeñan además un papel clave a la hora de ayudarles a estructurar carteras diversificadas que incluyan oro físico, tanto en lingotes como en monedas.
TOFF.- ¿Qué tendencias emergentes prevé en la compraventa de metales preciosos?
DM.- Veo dos grandes tendencias: por un lado, la evolución hacia una inversión cada vez más digital en metales preciosos y, por otro, una mayor segmentación geográfica, por la que los inversores prefieren mantener sus activos almacenados en jurisdicciones concretas en función de la confianza que les generan su regulación y estabilidad. Además, está creciendo la demanda de lingotes de menor tamaño, como los de 10 y 20 gramos, que se encuentran entre nuestros productos más vendidos porque ofrecen una mayor flexibilidad y liquidez.
TOFF.- ¿Qué papel desempeña la tecnología a la hora de hacer que el mercado del oro sea más transparente y accesible?
DM.- La tecnología ha revolucionado tanto el acceso al mercado como la forma en que podemos gestionar los pedidos. En 2016 gestionábamos una facturación anual de 100 millones con prácticamente el mismo número de personas con el que hoy gestionamos operaciones por valor de miles de millones. En StoneX Bullion, los clientes pueden comprar oro de inversión, ya sea en lingotes o monedas, con solo unos clics y con total transparencia sobre los precios. Es la infraestructura tecnológica que hay detrás de la web la que hace que todo el proceso resulte tan sencillo para el consumidor.
TOFF.- ¿Cómo se garantiza la seguridad en las transacciones digitales de metales preciosos?
DM.- Las plataformas de confianza combinan distintas medidas de seguridad:
- Verificaciones de identidad (KYC/AML) para prevenir el fraude y cumplir con la normativa contra el blanqueo de capitales.
- Controles 3-D Secure en las páginas de pago con tarjeta de crédito.
- Lingotes que cumplen los estándares de la LBMA, junto con envíos asegurados y almacenamiento segregado y auditado en cámaras acorazadas.
Estas son las medidas básicas que seguimos en StoneX Bullion. Actualmente, algunos de los productos de entrada más populares en StoneX Bullion son los lingotes clásicos de oro de 20 gramos y 1 onza, procedentes de refinerías incluidas en la lista de la LBMA, como Argor-Heraeus y Valcambi. Para inversiones de mayor volumen, los asesores patrimoniales suelen incorporar también lingotes de 1 kg. Asimismo, ofrecemos entrega asegurada a domicilio o, en el caso de la plata, almacenamiento exento de IVA en Suiza, una opción que muchos clientes prefieren para inversiones a largo plazo.
